Corrientes permanece en vilo por la evolución de la pequeña de 9 años que protagonizó un dramático accidente durante los festejos por el triunfo de la Selección Argentina en la tarde del martes 7 de julio.
Según los últimos datos recabados por EL LIBERTADOR de fuentes oficiales vinculadas al Hospital Pediátrico Juan Pablo II, la menor continúa internada en la Unidad de Terapia Intensiva, aunque su cuadro presenta una estabilidad que mantiene las esperanzas de los profesionales médicos.
El siniestro se produjo en la tarde de aquel martes, cuando la niña circulaba como acompañante en una motocicleta conducida por su padre, en medio de la euforia luego de que la Argentina se metiera a cuartos tras vencer a Egipto. En un descuido fatal, la bandera que portaba se enredó en la rueda trasera del rodado, provocando un violento tirón que la arrojó contra el asfalto.
Diagnóstico y estado actual
La gravedad del impacto y el mecanismo del siniestro revelaron lesiones complejas en la pequeña que fue ingresada al hospital Pediátrico y quedó internada en terapia intensiva.
Fuentes oficiales confirmaron que, al ingresar, la paciente presentaba rotura de tráquea y un edema en el cuello con signos de estrangulamiento, consecuencia directa del tirón de la tela. Además, registró politraumatismo de cráneo, y escoriaciones en las manos producto de la caída.
Su grave estado general obligó a los médicos a asistirla con respiración mecánica (intubación) para asegurar su oxigenación.
Actualmente, la niña permanece «estable dentro de la gravedad», bajo un monitoreo estricto por parte del equipo del hospital pediátrico.

