En un nuevo operativo destinado a frenar el avance de la depredación en el río Uruguay, personal de la Prefectura Naval llevó a cabo el secuestro de diversos elementos de pesca prohibidos en jurisdicción de Santo Tomé.
La acción se enmarca en las tareas de control permanente que la fuerza despliega para proteger el ecosistema regional y garantizar el cumplimiento de las leyes de pesca vigentes.
Según lo reportado por los medios locales, el procedimiento se originó durante patrullajes de rutina en los que se detectaron artes de pesca que no solo carecían de autorización, sino que, por sus características, representan un peligro directo para la conservación de las especies nativas.
Por este motivo, se retiraron del agua redes de malla y espineles, elementos que suelen ser utilizados por pescadores furtivos para capturas masivas que dañan la fauna íctica. El valor de mercado del material decomisado supera los 600 mil pesos.


La Fuerza llevó adelante sus patrullajes en tres puntos clave del río Uruguay, detectando irregularidades en zonas de difícil acceso y desembocaduras:
- Puerto Sauce (Km 767,6): Los efectivos hallaron cuatro redes (200 metros en total) y tres espineles con 50 anzuelos. En este punto, se logró rescatar y liberar ejemplares de boga que habían quedado atrapados.
- Arroyo Los Cuays (Km 730,6): Fue el sitio de mayor incautación, donde se retiraron siete redes que totalizaban 500 metros y un espinel de 100 metros con 60 anzuelos.
- Arroyo San Guillermo (Km 823,6): Se secuestraron dos redes de 50 metros cada una y un espinel con 10 anzuelos.

