La ingeniería financiera de la Provincia comienza a dar señales de previsibilidad para el segundo semestre del año. En declaraciones radiales al programa Antes que se Imprima, el ministro de Hacienda, Héctor Grachot analizó el comportamiento de los recursos públicos en el arranque de julio y despejó las dudas respecto a la viabilidad de la agenda de recomposición salarial que el Ejecutivo provincial tiene en carpeta para los trabajadores de la administración pública.
El centro de la atención política y gremial estuvo puesto en la viabilidad de nuevos tramos de mejora para el sector estatal. Al ser consultado sobre las declaraciones del gobernador, Juan Pablo Valdés, quien recientemente había deslizado la posibilidad de avanzar hacia un «tercer y cuarto aumento» en el transcurso del año, el titular de la cartera económica fue tajante y respaldó plenamente la línea del mandatario.
«Lo escuché al Gobernador. Como siempre decimos, él siempre mira los números muy de cerca y toma las decisiones. Así que, si él lo dice, es un hecho», afirmó Grachot, transformando lo que era una expectativa en una certeza de gestión para los próximos meses.
Esta ratificación oficial lleva certidumbre a los hogares de los agentes públicos correntinos, en una coyuntura donde sostener el poder adquisitivo frente a la dinámica de precios sigue siendo la prioridad de la administración local.
RECAUDACIÓN EN ALZA

La base técnica sobre la cual la Provincia sostiene esta política de recomposición radica en un comportamiento favorable de los ingresos fiscales en el inicio de la segunda mitad del año. Grachot explicó que, si bien el mes transcurre de manera incipiente y con cautela, las proyecciones muestran un cambio de tendencia que podría marcar el ritmo del semestre.
Habló así de una especie de alivio estacional. Las planillas técnicas de Hacienda muestran una pequeña mejora en el flujo de recursos. «Hay una pequeña mejora, pero eso se tiene que mantener a lo largo del mes», advirtió el Ministro con prudencia profesional.
En este contexto asoma el factor impositivo. El fenómeno responde a una particularidad del calendario fiscal nacional. Al haberse trasladado los vencimientos de Ganancias sobre personas físicas, el impacto real de esa masa coparticipable ingresó formalmente en el circuito de julio.
De esta manera, en Provincia pueden comenzar a otear la proyección a noviembre. Según la mirada del jefe de las finanzas provinciales, este comportamiento estacional volverá a replicarse con un esquema similar hacia el anteúltimo mes del año, lo que permitirá estabilizar las arcas de cara al cierre del ejercicio.
La carrera contra la inflación y el discurso propio

Pese al optimismo moderado por la coyuntura de julio, el Ministro no eludió la realidad de los desequilibrios económicos acumulados. Al evaluar el cierre de la primera mitad del año, se planteó que la recaudación de junio quedó rezagada respecto a la inflación general, estimándose que aún resta alrededor de un 14 por ciento para que los recursos provinciales logren equiparar de forma plena la evolución del índice de precios. «Faltaría, pero a ver, somos positivos, espero que se logre», señaló el funcionario.
Finalmente, al ser consultado sobre si esta tónica de optimismo representaba un «contagio» de las posturas y discursos que emanan del ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, Grachot tomó distancia de las etiquetas de la Casa Rosada y atribuyó el enfoque a la impronta histórica que caracteriza a la gestión correntina. «No, el Gobernador siempre mantuvo ese discurso», concluyó, ratificando la autonomía y la línea de previsibilidad del modelo local.

