Se realizó ayer el quinto Remate de Pequeños Productores. Fue en la localidad de Riachuelo hasta donde llegaron ruralistas de distintos puntos a comercializar su producción mediante una de las herramientas más estratégicas del Gobierno para apuntalar a sectores de la economía local.
En el Ministerio de Producción hacen hincapié en que este tipo de citas muestran una política impulsada por el Gobierno de Corrientes que trasciende lo comercial. Con una convocatoria que superó las expectativas al reunir más de 1.600 cabezas, el quinto remate del año para pequeños productores se consolidó como un espacio donde la formalidad y el precio justo se encuentran para fortalecer la economía de las familias rurales.
FRUCTÍFERO
En lo que va de este año, ya se han comercializado cerca de 7.000 cabezas y generado un movimiento económico en torno a los 6.000 millones de pesos. Además, están confirmados otros seis remates y los siguientes serán el 23 y 24 de abril en La Cruz y Esquina, respectivamente.
La modalidad mixta, que combina la presencialidad con el streaming, garantiza que el esfuerzo correntino alcance nuevos mercados y mantenga la competitividad.
En un contexto económico que impulsa precios que duplican los que se venían consiguiendo, la actividad de los remates para pequeños productores permite un envión económico y productivo trascendente a quienes se dedican a la actividad a pequeña escala.
Juan Manuel Pomar, responsable de Idercor, puso de relieve que esta mecánica es ya una política de Estado incorporada al ciclo anual del productor. Según explicó el funcionario, el objetivo es acortar la cadena comercial para que los costos sean más rentables, subsidiando la logística para que quienes tienen pocas cabezas operen con la fuerza de los grandes. «Es un momento excelente para la ganadería correntina; buscamos que el productor conozca este mercado y se adecúe a las exigencias de la formalidad», concluyó Pomar.

