Las ventas minoristas de los comercios pyme retrocedieron 1,2 por ciento en mayo en comparación con el mismo mes del año anterior, medidas a valores constantes, es decir, descontando el efecto de la inflación. En relación al mes previo, en cambio, se registró una leve recuperación de 1,2 por ciento. Con estos resultados, el acumulado de los primeros cinco meses del año marca una caída de 3,1 por ciento respecto de igual período de 2025.
El relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Cam) abarcó 1.156 comercios de todo el país, consultados entre el 1 y el 4 de junio.
Farmacias y perfumerías, en alza; bazar y ropa, en rojo
El comportamiento fue muy dispar según el rubro. Las farmacias fueron las que mejor se desempeñaron: vendieron 8,2 por ciento más que en mayo del año pasado y subieron 4,4 por ciento respecto a abril. El informe atribuye este crecimiento a que los medicamentos son bienes de primera necesidad, difíciles de postergar aunque el bolsillo apriete, y al efecto estacional del invierno, que multiplicó las consultas por enfermedades respiratorias y las campañas de vacunación. Sin embargo, los comercios independientes del rubro reportaron dificultades para competir con las grandes cadenas, y las obras sociales siguen demorando los pagos.
Las perfumerías también crecieron respecto a mayo de 2025, con una suba interanual de 2,3 por ciento, impulsada en parte por el Hot Sale 2026 y por compras anticipadas para el Día del Padre, que elevaron las ventas por canales digitales un 35,25 por ciento respecto al año anterior. Sin embargo, en comparación con abril cayeron 4,4 por ciento, y en lo que va del año acumulan una baja de 5,6 por ciento. El informe señala además una brecha territorial: el AMBA concentró las mayores caídas, mientras el interior del país mostró una recuperación más sostenida.
Alimentos y bebidas se mantuvo prácticamente estable en la comparación interanual, con una suba marginal de 0,2 por ciento, y subió 0,6 por ciento respecto a abril. Aun así, en lo que va del año acumula una pérdida de 3,7 por ciento. El informe señala que la gente compra cada vez más productos de primera necesidad, recurre a segundas marcas y reduce la cantidad de unidades por compra. Para sostener las ventas, los comerciantes ofrecieron descuentos por pago en efectivo y planes de cuotas. El frío de mayo también ayudó a impulsar las categorías de consumo invernal.
Ferretería y materiales de construcción no registró variación frente a mayo de 2025, aunque en la comparación mensual subió 1,3 por ciento. En el acumulado anual, el sector apenas avanza 0,5 por ciento. La parálisis de la obra pública y privada explica en gran medida este estancamiento: la demanda se limitó a pequeñas reparaciones y tareas de mantenimiento en el hogar.
En el terreno negativo, el rubro de bazar, decoración, textiles de hogar y muebles fue el de peor desempeño: cayó 8,9 por ciento frente a mayo del año pasado, aunque en la comparación mensual no mostró variación. En lo que va del año acumula una pérdida de 12,3 por ciento, la más alta de todos los rubros. Al tratarse de productos que la gente puede postergar cuando el dinero escasea, la demanda se retrajo fuertemente. A esto se sumó la competencia de productos importados y del comercio informal. Para resistir, los locales tuvieron que liquidar mercadería y volcarse a las ventas por internet.
Calzado y marroquinería bajó apenas 0,2 por ciento en la comparación anual, pero mostró un rebote mensual de 3,1 por ciento respecto a abril. En el acumulado del año la caída es de 0,9 por ciento. El retraso en el descenso de las temperaturas postergó el recambio de temporada, y muchos consumidores optaron por reparar el calzado usado antes que comprar nuevo.
Textil e indumentaria cayó 5,2 por ciento frente a mayo de 2025, aunque en la comparación mensual subió 1,0 por ciento. En lo que va del año acumula una pérdida de 5,5 por ciento. La ropa sigue siendo vista como un gasto postergable, y los locales sienten la presión de las prendas importadas y de la competencia informal. El invierno y la comercialización de abrigos fueron los únicos factores que amortiguaron la caída.
Más comerciantes ven el panorama con preocupación
El informe también relevó cómo perciben la situación los propios comerciantes. Casi la mitad, el 48,2 por ciento, considera que las ventas están igual que hace un año, pero ese porcentaje bajó respecto a abril. Lo más llamativo es el crecimiento del grupo que evalúa el momento como malo: pasó de 39,6 por ciento a 45,1 por ciento en un mes.
De cara al futuro, el 48,4 por ciento espera que en un año la situación se mantenga igual, el 38,8 por ciento cree que va a mejorar y el 12,8 por ciento estima que empeorará. En cuanto a las inversiones, el 59,4 por ciento considera que el contexto actual no es propicio para invertir, mientras que solo el 12,5 por ciento lo ve como una oportunidad.

