Efectivos de la Dirección General de Drogas Peligrosas y Crimen Organizado, junto con la División P.A.R. (Policía de Alto Riesgo), ejecutaron dos allanamientos en el Barrio Sol de Mayo. El operativo, que contó con el respaldo de la Unidad Fiscal de Investigaciones, culminó con el desmantelamiento de dos centros de distribución de cocaína.


Los procedimientos se llevaron a cabo de manera simultánea en fincas ubicadas sobre las calles Vera Peñaloza y Ángel Navea. Según informaron fuentes policiales, las tareas de inteligencia previa permitieron identificar estos domicilios como centros activos de venta bajo la modalidad de «narcomenudeo».


Al ingresar a las viviendas, los efectivos hallaron una logística completa para el fraccionamiento y comercialización de sustancias prohibidas. El recuento oficial de lo incautado incluyó:
Estupefacientes: 142 dosis individuales de clorhidrato de cocaína y 4 «piedras» de la misma sustancia en estado sólido.
Elementos de precisión: Dos balanzas de alta sensibilidad y herramientas de corte (tijeras y recortes de polietileno).
Dinero y tecnología: Una suma no especificada de dinero en efectivo (tanto en pesos como en moneda extranjera) y tres teléfonos celulares que serán peritados.
Uno de los puntos más llamativos del operativo fue el secuestro preventivo de cinco caballos. Los animales, cuya procedencia no pudo ser acreditada por los moradores de las viviendas, quedaron bajo resguardo policial mientras se investiga si guardan relación con otros delitos rurales o si eran parte del patrimonio obtenido mediante la venta ilícita de drogas.
Todo lo secuestrado fue puesto a disposición de la Justicia y trasladado a la dependencia correspondiente para continuar con los trámites legales de rigor. Por el momento, la investigación sigue su curso bajo la carátula de infracción a la Ley de Drogas.

