El barrio Santa Catalina, cambió de ritmo este domingo para vibrar a pura adrenalina y velocidad. Tras el mal tiempo que obligó a suspender la jornada previa de exposición y pruebas libres, el Gran Premio de Karting «Ciudad de Corrientes» tuvo su revancha perfecta y coronó dominguero a puro motor.
La actividad oficial sobre la traza capitalina se puso en marcha a las 9, cuando el rugir de los pequeños y coloridos vehículos rompió la quietud matutina y congregó a una fanáticos y familias fierreras que se acercaron a darle color y calor a los aceleradores.




Rugieron los motores
Luego de dejar atrás una jornada de tormentas que había alterado el cronograma inicial, el trazado diagramado en la avenida Nini Flores se transformó en un verdadero autódromo callejero. La jornada dominical cumplió con creces las expectativas: las series clasificatorias por categorías elevaron la temperatura de la mañana con maniobras ajustadas, sobrepasos al límite y el inconfundible sonido de los motores.





Con las máquinas a punto y los pilotos dejando hasta la última gota de concentración en cada frenada, el público vibró a la vera del circuito acompañando con aplausos cada paso por la bandera a cuadros, cerrando así una mañana distinta que devolvió el automovilismo zonal al corazón de los barrios correntinos.

