Se disputó en Curuzú Cuatia, una nueva edición de la tradicional Copa Mingo, en los links de El Ceibo Golf Club, con la participación de más de 90 golfistas de la zona.
El torneo tuvo dos jornadas y dos modalidades de juego, los primeros 18 hoyos, Medal Play, se jugaron en las categorías Scratch 0-9; 10-16; 17-24; 25-36 y Seniors. En tanto que domingo las mejores tarjetas continuaron por el premio mayor.
El ganador en masculino fue Guillermo Rodríguez Egaña y entre las damas, la triunfadora fue María Dolores Terrera.

Entre los grupos más destacados sobresalieron: 1) Guillermo Rodriguez Egaña con 65 golpes; 2) Francisco R. Prellezo 68; 3) Horacio R. Egaña 68 y 4) Alejandro Brusca 70
En tanto que el otro foursome, los destacados fueron:Pope G. Plano 70;Fermín R. Prelloz 71; Esteban Labarthe 72 y Francisco Ripolli con 73 golpes.
CLASIFICACIÓN
Scratch: 1°) Luis Contreras – Goya 70 golpes; 2°) Patricio Saure – Concordia 71; 3°) Tomás Benítez Russo – Mercedes 74; 4°) Martín Insaurralde – Goya 76; 5°) Lautaro Cardozo – Goya 77.
0 – 9: 1°) Luis Contreras – Goya 67; 2°) Tomás Benítez Russo – Mercedes 69;3°) Patricio Saure – Concordia 71; 4°) Agustín Goetze – Goya 72; 5°) Martín Insaurralde – Goya 73.
10- 16: 1°) Lautaro Cardozo – Goya 64; 2°) Adrian Santajuliana – Goya 66; 3°) Francisco Recalde – Curuzú 68; 4°) Raúl Perelstein – Goya 69; 5°) Fermín Gigli – Mercedes 70.
17 – 24: 1°) Lucas Ocampo – Paso de los Libres 62; 2°) Federico Guttner – Goya 65; 3°) Guillermo Rodriguez Egaña – Curuzú Cuatiá 65; 4°) Miguel Bogado – Curuzú Cuatiá 69; 5°) Alejandro Brusca – Curuzú Cuatiá 70.
25 – 36: 1°) Walter Cancian – Goya 65; 2°) Horacio Rodríguez Egaña – Curuzú Cuatiá – 68; 3°) Santiago Rubiniche – Goya 72; 4°) Ricardo Ayala – Curuzú Cuatiá 72; 5°) Miguel Sastre – Paso de los Libres 74.
Seniors: 1°) Almeida Lago – Paso de los Libres 72; 2°) Miguel Sastre – Paso de los Libres 74; 3°) Ricardo Von Wernich – Mercedes 74; 4°) Francisco Labarthe – Curuzú Cuatiá 77.
Cabe destacar que el Torneo Mingo es el más importante del Club, en el que solo pueden ganar la chaquetilla jugadores matriculados, con hándicap oficial de la Asociación Argentina de Golf y siendo socios de El Ceibo Golf Club.
Para finalizar la gran jornada que se dio en el campo de golf, hubo entregas de premios para los ganadores de las diferentes categorías, como así también a los premios especiales como ser Long Drive y Approach.
Las jornadas finalizaron con un sunset, con DJ invitado en vivo, sorteos, barra de tragos, y algunas delicias, para compartir con casi 100 jugadores de la región que dijeron presentes.

ESTEBAN LABARTHE, PALABRA AUTORIZADA
En contacto con la prensa, Esteban Labarthe, hijo del homenajeado “Mingo”, dejó sus sensaciones, sobre este certamen, tradicional en Curuzú, recordando a su padre y reuniendo a los amigos de la región, hablando de su pasión por el golf, en ocasión de otra edición del certamen que recuerda a uno de los pioneros del golf en Curuzú.
“Mi padre y un amigo de él, siempre me llevaban de chico con ellos a jugar a Mercedes, en ese entonces aún no había canchas en Curuzú y ahí comencé mis primeros pasos” inició contando de sus origines con este juego.
Respecto a lo que más lo apasiona de este deporte, comentó: “Lo más atractivo que tiene es que uno compite contra uno mismo, eso hace que, un día sea muy bueno o muy malo y el único responsable o culpable sos vos. No hay a quien culpar y eso es de los pocos deportes, que no es que otro te devolvió difícil la pelota acá sos vos el bueno y el malo”.
Consultado por la periodista local, la licenciada Micaela Culasso, Labarthe recordó algunos momentos memorables en este deporte: “Casi todos los hoyos tienen una característica que a muchos les resulta más difíciles que otro, pero hay uno que esta en Costa Esmeralda, qué me ha parecido muy difícil que es el número 7.
Ante la pregunta sobre qué consejo le daría a alguien que está comenzando en este tipo de deporte, su respuesta se dio en estos términos: “Mi consejo es que se trata del único deporte que vale la pena jugarlo, en el sentido que uno puede jugar sin importar la edad. Si mi padre estuviese vivo podría estar jugando junto a él y a mi hijo. Las tres generaciones, cada uno en su respectiva mecánica qué le correspondiera y formando de forma competitiva y eso hace tan interesante a este deporte y las enseñanzas que te deja, aprendizajes, amistades y más”.

