El decano y jefe del Instituto Médico Forense de la Provincia -un destacado profesional de larga trayectoria y acendrado prestigio- es una garantía de la seriedad de los procedimientos que apuntan a llegar a la verdad real. El objetivo: que paguen los que tienen que pagar, pero a la vez asegurar que inocentes no queden involucrados en una causa de alto impacto, en la que ya se dio un gran paso con el hallazgo del cuerpo en una exitosa investigación que se diferencia de la del caso Loan. De acá en más viene la segunda parte: saber dónde fue muerta, el tiempo del hecho y, particularmente, aclarar los móviles y desentrañar si tras ese ataque salvaje hay algo más.
03-POLITICAAsí se desarrolló lo sustancial de la entrevista con los periodistas Gustavo Ojeda y Facundo Sagardoy en el programa La Otra Campana.
Sagardoy: Lo tenemos en línea al doctor José Luis Gálvez, actual jefe del Instituto Médico Forense. Le consultamos por el caso Nanci Godoy.
-El Instituto Médico Forense está prestando toda su colaboración a los requerimientos del Ministerio Público. Somos un organismo dependiente del Superior Tribunal de Justicia y estamos brindando colaboración en diferentes pericias que nos han requerido en esta causa, de las cuales, algunas ya han finalizado, y otras se encuentran en curso. Son análisis de laboratorios químicos, anatomopatológicos, así como también pericias genéticas que se están llevando adelante.
Sagardoy: El abogado de la familia calificó la respuesta que obtuvo de los resultados como un acto de absoluto salvajismo y habla de una muerte extremadamente violenta, ¿a qué conclusiones llegaron sus pericias?
-Nosotros mantenemos la reserva que corresponde desde lo judicial, pero, antes que nada, desde lo humanístico. Con un profundo respeto hacia las familias de esta docente. Por ello reservo detalles respecto a nuestros hallazgos. Enfrentamos un caso de una complejidad singular, tratándose de una muerte traumática de una mujer en condiciones más que complejas. Esto motivó la puesta en marcha de los protocolos de investigación de posibles femicidios vigentes en el país y la instrumentación del Protocolo de Minnesota para muertes sospechosas de criminalidad. Llevamos adelante prácticas multidisciplinarias e interdisciplinarias, recurriendo a laboratorios especializados de otros institutos forenses del país. Enfrentamos serias dificultades por un intervalo de tiempo amplio, dado que la fecha de posible desaparición data del 7 de octubre, sumado a condiciones geográficas complejas con espejos de agua y el estado de los restos cadavéricos hallados. Hemos informado de manera directa y en un lenguaje claro a la familia, mediante videollamada a la unidad fiscal con la presencia de familiares y abogados.
Ojeda: Entendemos su prudencia y profesionalidad. ¿Qué plazos se manejan desde la parte científica para tener algo más concreto?
-Tenemos cuestiones diagnósticas ya en concreto, mientras que otras quedan por respaldar o determinar vía laboratorio. Mantenemos la reserva porque vemos con sorpresa la manera en que se difunden informaciones falsas que revictimizan a la familia. Soy hijo de un periodista, «Tachín» Gálvez, y creo que esta profesión tiene una responsabilidad social enorme. Llamo a la reflexión porque se investiga un posible femicidio y pido prudencia en los comentarios sobre lesiones. Tengo el convencimiento y la fe de que vamos a llegar a buen puerto en esta investigación.
Ojeda: Quiero hacer un agradecimiento público, yo me formé con «Tachín» como periodista. Me enseñó mucho, yo cubría las sesiones de la Legislatura. En ese entonces éramos solamente dos periodistas, él por el diario El Litoral y yo por el diario Época, donde trabajaba. Yo, un joven de 20 años, imaginarás mis pocos conocimientos. Si no fuese por «Tachín», que me enseñó mucho. Aparte, medio vecino también, porque yo vivo a 100 metros para llegar a Poncho Verde por el Tennis Club y «Tachín» vivía ahí frente a la vieja estación de colectivo hoy, que es la Dirección de Tránsito municipal, así que éramos casi vecinos y, a veces «Tachín» me llevaba, y la verdad que he aprendido mucho. Yo la primera sesión que cubrí en la Legislatura no sabía diferenciar ni un orden del día. «Tachín» me formó, le guardo un gran aprecio, lo recuerdo siempre con cariño, así que haciendo esta salvedad de haberlo conocido a tu padre, de haberme formado con tu padre, hoy me emociona hacerle un reportaje a su hijo, un médico de gran prestigio que honra al Poder Judicial. Te reitero, tu padre un gran periodista, un gran hombre, un gran católico, un hombre de fe, realmente digno del mejor ejemplo y del mejor elogio.
-Gracias, gracias, muy amable.
Sagardoy: Valoro la reflexión periodística y la prudencia. ¿Qué plazos necesita el instituto para analizar los elementos a ciencia cierta y aclarar si las lesiones fueron premortem o postmortem?
-La investigación de un proceso de muerte establece el tiempo, las causas y los elementos implicados para vincular a los autores. Hay estudios que requieren ventanas de trabajo de entre 30 a 40 días y pericias genéticas que no pueden resolverse en 24 o 72 horas con rigor científico. Los resultados parciales se informan de manera directa a la Fiscalía. Ya realizamos toma de muestras para perfilamiento genético tanto a los detenidos (para cotejo) como a los familiares directos (para identificación).
Sagardoy: ¿Puedo dar por certificado el resultado entregado de una muerte extremadamente violenta?
-Sí, es lo que hemos informado a la familia. Estamos ante una complejidad singular que requiere procesos analíticos especiales.
Sagardoy: ¿Qué fechas determinantes habría para volver a consultarlo sobre el informe de la necropsia?
-Nuestros tiempos van a estar en función de los hallazgos que se vayan produciendo. La idea es abastecer del mayor flujo de información cuanto antes a la Fiscalía. Les pido que entiendan la reserva. Hay un trabajo enorme de la unidad fiscal y de los equipos técnicos interdisciplinarios. Contamos con todo el apoyo del Superior Tribunal de Justicia y del Ministerio Público Fiscal para aportar claridad.
Ojeda: Quiero cerrar con medio minuto con una anécdota en cuanto a «Tachín» y el hermano, que es tu tío del juez, el arquitecto Gálvez. Simplemente quería hacer público, comentarte algo de tu padre, que era muy allegado a la Iglesia. Un gran católico, cuando se construyó la iglesia Nuestra Señora de Pompeya, que es la jurisdicción ahí por nuestra, y después también cuando se construyó el comedor, los costos de la construcción nosotros los pudimos sortear mediante la gestión de tu padre, que habló con tu tío, el arquitecto Gálvez, que a la sazón era vecino mío y de la mosaiquería Gálvez. Gracias a «Tachín» y su hermano por los precios diferenciales para lo que hoy es la iglesia Nuestra Señora de Pompeya. Quería destacar simplemente el gesto ese, como tantos otros que ha tenido, y bueno, y me alegra que hoy nosotros, Facundo y yo, le estemos haciendo una nota a usted, porque este tema tan importante y qué casualidad y qué chico que es el mundo, todo un pañuelo, así que te agradezco esta participación, y mi recuerdo permanente siempre a «Tachín».
-Por favor, gracias a ustedes, les pido que entiendan en cuanto a la reserva, creo que estamos en un muy buen camino, hay un trabajo enorme, enorme, de la unidad fiscal, de los equipos técnicos interdisciplinarios que están en el lugar trabajando, y creo profundamente de llegar a un muy buen puerto.

