Las sociedades rurales de la costa del Uruguay se reúnen hoy con el Ministro de Seguridad y la plana mayor de la Policía. El malestar por el sorpresivo relevo del comisario Lugo y la falta de detenidos por el asesinato en el Paraje Yurucuá marcan una agenda cargada de reclamos por la inseguridad rural.
04-POLITICA-2Hoy a partir de las 10, en un encuentro convocado por las sociedades rurales de la costa del Uruguay -Santo Tomé, Alvear, San Martín y Paso de los Libres- con la presencia del ministro de Seguridad Adrián Gaya, el jefe de Policía general Leguizamón y el jefe del Priar provincial, general Gerardo Torres, se reunirán en dependencias de la Sociedad Rural de la Cruz, productores y autoridades.
El tema central será el de la seguridad, con eje en el abigeato pero bajo el impacto del crimen de un ganadero en un paraje cerca de La Cruz hace varias semanas sin que, hasta la fecha, se haya detenido a ninguno de los tres autores materiales, algo que preocupa.
Hasta ahora la investigación ha llevado a la aprehensión del remisero que habría llevado a los autores hasta el campo ubicado en el Paraje Yurucuá. El mismo delató al principal sospechoso, que es de Alvear, y a dos brasileños que estarían en la zona de Santo Tomé.
Los productores repasarán con las autoridades lo que a criterio de los mismos debiera hacerse en materia de cuatrerismo, prosiguiendo en el análisis de lo conversado en la reunión anterior, de la cual participó el gobernador Juan Pablo Valdés.
Para las sociedades rurales las respuestas no llegaron. Hoy intentarán definir cursos de acción concretos, y tiempos para lograr resultados.
La expectativa que se ha generado es grande. Importa recordar que, por el accionar de la Policía Rural de La Cruz se logró recuperar cerca de 300 cabezas en un megaoperativo en el que, a pesar de no contar con un accionar diligente de la Fiscalía a cargo de Facundo Sotelo, los resultados fueron sorprendentes, más allá de que hubieran sido mucho mejores si no se hubieran dilatado en el tiempo las órdenes de allanamiento.
En este marco, sorprendió que, a pesar del reconocimiento explícito de los productores hacia la Policía Rural, la superioridad, sin diálogo de ninguna naturaleza con las sociedades rurales, haya dispuesto el relevo del comisario mayor, Miguel Lugo, sin explicaciones de ninguna naturaleza. Quedando así, en la comunidad, la percepción de que se había ido demasiado lejos en los resultados, afectando a intereses que pudieron lograr el objetivo de desplazar al Jefe del Priar, al menos de ese lugar aunque seguiría colaborando con la Jefatura como jefe de Zona.
Con lógica, los productores pretenden que el diálogo se traduzca en acciones más consensuadas que no dejen espacio para interpretaciones que no contribuyen a la imagen de la fuerza.
Con todo, en el ámbito productivo, más allá del sabor amargo de la decisión unilateral de la Jefatura, hay satisfacción por la designación del comisario inspector, Claudio Fernández, hasta ahora comisario de La Cruz, quien paso a suceder al mayor Lugo.

