Las ventas minoristas en las pequeñas y medianas empresas durante la celebración del Día de la Madre registraron una caída del 1,4 por ciento en comparación con el mismo período del año anterior, medidas a precios constantes. Con este resultado se acumulan cinco descensos interanuales consecutivos para esta fecha festiva tradicional. La tendencia confirma la consolidación de un consumo severamente acotado por presupuestos familiares estrictos.
Durante la jornada comercial, el ticket promedio general se ubicó en 63.197 pesos. En un escenario dominado por la moderación, los compradores priorizaron artículos de menor valor unitario antes que compras de mayor escala. El 39,9 por ciento de los comercios calificó el impacto como moderado, mientras un 31,7 por ciento señaló que sumó pero no modificó el panorama del sector. Un 19,3 por ciento indicó que no tuvo impacto y solo el 9 por ciento lo consideró clave.
En cuanto a las expectativas previas, el 51,3 por ciento de los establecimientos afirmó que las ventas coincidieron con lo proyectado. Sin embargo, un 32,5 por ciento reportó un desempeño por debajo de sus estimaciones iniciales. Por su parte, un 16,2 por ciento de los comercios manifestó haber superado sus previsiones para la fecha festiva.
El análisis sectorial reflejó una clara división entre los rubros relevados, con cuatro sectores en terreno negativo y dos con variaciones positivas. Asimismo, los montos promedios por operación mostraron una marcada dispersión respecto del promedio general. Mientras sectores como perfumería superaron holgadamente esa media, otros como librería se ubicaron sustancialmente por debajo.
Entre los sectores con desempeño positivo, Librería encabezó los incrementos con una suba interanual del 3,4 por ciento. Este rubro registró el ticket promedio más bajo del relevamiento, con 37.638 pesos, posicionándose como una alternativa económica recurrente para obsequios. Por su parte, Indumentaria mostró un crecimiento marginal del 0,1 por ciento y un ticket promedio de 55.416 pesos, impulsado por prendas livianas, ropa deportiva y promociones agresivas.
En el extremo opuesto, la mayor contracción se registró en Electrodomésticos, artefactos de hogar y equipos de audio y video, con un descenso del 3,6 por ciento anual y un ticket de 72.581 pesos. La demanda en este sector se orientó a pequeños electrodomésticos, con un canal digital que compensó la menor afluencia presencial. En tanto, Equipos periféricos, accesorios y celulares retrocedió un 3,2 por ciento, con un ticket de 60.089 pesos concentrado en gadgets menores.
Cosméticos y perfumería sufrió una caída interanual del 3,2 por ciento, aunque anotó el ticket promedio más alto con 88.000 pesos. Las precipitaciones en el Área Metropolitana de Buenos Aires e interior dificultaron el tránsito hacia locales tradicionales a la calle. Finalmente, Calzado y marroquinería bajó un 2,2 por ciento interanual, con un ticket promedio de 67.332 pesos y ventas enfocadas en artículos de menor valor unitario.
El panorama general del comercio minorista confirma así una demanda contenida que limita el volumen físico vendido. Las facilidades de financiamiento en cuotas y las promociones operaron como mecanismos indispensables para atenuar una retracción mayor. Sin embargo, asumir estos costos financieros redujo sensiblemente los márgenes de ganancia comerciales en un contexto de acotado gasto de los hogares.

