Un grupo de cuatro jinetes recibieron la bendición y cumplen una linda tradición a base de esfuerzo y fe.
Jinetes Peregrinos de San Miguel a la Basílica de Itatí, el sábado 11 -y como todos los años- partieron desde la parroquia San Miguel Arcángel hasta Caá Catí, quienes el domingo se incorporaron a los demás jinetes en San Luis del Palmar para partir ayer, lunes 13, hacia «el Pueblo de la Virgen», como se informa en la página anterior.
Esta historia, que publicó en su Facebook el medio informativo Redes Sociales Caá Catí, comenzó en el año 2005 con un grupo minúsculo que tomó la iniciativa de peregrinar a caballo junto con la gente de San Luis del Palmar, cuyos precursores son Ubaldo Esquivel y Migue Saravia quienes tenían el apoyo logístico de Miguel Saravia y «Coco» Esquivel.
A través de los años se fueron sumando jinetes, y en este año son 14 peregrinos, y en San Luis se incorporan 3 peregrinos de San Isidro, del departamento Goya y 1 de Perugorría, como así también se cuenta con el acompañamiento, por primera vez, del intendente de San Miguel, Manuel Esquivel.
Todos ellos, con el lema «La fe que camina ayuda al hermano», iniciaron un nuevo peregrinar a la casa de «Mamá María», tal como la llaman con afecto filial a la Virgen María, quien fue entregada en la persona del joven apóstol Juan, como Madre de la Humanidad, de todos, por su propio Hijo Jesús cuando moría sangrando en la Cruz.
PEREGRINOS
CICLISTAS DE
MONTE CASEROS
Tras partir este domingo a las 6 desde el arco de acceso a Monte Caseros, los ciclistas peregrinos arribaron a las 17.15 a la ciudad de Mercedes, donde pasaron la noche y este lunes reanudaron el recorrido con destino a San Roque, en su 37ª Peregrinación Ciclística a la Basílica de Nuestra Señora de Itatí.
Luego de haber realizado una parada en Curuzú Cuatiá para compartir el almuerzo en la primera jornada, la del domingo, el grupo continuó viaje y llegó a Mercedes, todo en buen estado, culminando sin inconvenientes la primera etapa del recorrido. Tras pernoctar, ayer reanudaron el viaje en la segunda etapa de la peregrinación, de aproximadamente 120 kilómetros, con destino final en San Roque donde estarían a primera hora de la tarde, según el cronograma.
Con fe y entusiasmo, los peregrinos continúan avanzando hacia Itatí, renovando una tradición que año tras año reúne a ciclistas de Monte Caseros en una muestra de devoción y esfuerzo espiritual, mental y físico en oblación de amor filial a la Patrona del Nordeste argentino.

