La detección de un grupo de vacunos de procedencia desconocida en la Primera Sección Chacra encendió las alarmas de las autoridades e impulsó una investigación conjunta con la Fiscalía Rural. Tras obtener la correspondiente orden judicial, efectivos de la Policía Rural de Curuzú Cuatiá allanaron un establecimiento ubicado sobre la ex Ruta 14. En el lugar, los agentes hallaron 22 terneros (tanto machos como hembras) que no presentaban marcas a simple vista y cuya documentación de traslado no pudo ser acreditada.
Ante la irregularidad del cuadro, la tropa fue secuestrada y traslada a las instalaciones de la Sociedad Rural de Curuzú Cuatiá, donde quedó depositada a disposición de la fiscalía interviniente. La causa se encuentra bajo la órbita del fiscal Omar Cañete. Se prevé que en las próximas horas un veterinario policial realice las revisiones técnicas correspondientes para determinar el estado sanitario e intentar precisar el origen y la titularidad de los animales.
La pesquisa judicial busca ahora reconstruir el recorrido logístico del ganado, partiendo de la premisa de que un movimiento de 22 animales no se concreta sin dejar rastros en la zona.

