La filial Corrientes se mantiene firme desde hace más de un siglo, reconocida por realizar acciones humanitarias en momentos históricos. Con más de 100 voluntarios activos, colaboran por el bienestar social en múltiples necesidades en la provincia. No muchos son conscientes de la real importancia de esta institución centenaria, por eso Máximo Acosta, en contacto con EL LIBERTADOR, detalla sobre su identidad, historia y trayectoria.
IDENTIDAD
«Cruz Roja Argentina se fundó en el año 1880, nació siempre con la idea de ayudar a las personas», comienza contando. Un dato destacado es que la organización se estableció en la provincia en el año 1921: «Llevamos más de 100 años de acción humanitaria», afirma. Además, en Corrientes se forman profesionales de la salud, ya que «tenemos uno de los 35 institutos de Nivel Superior».
El trabajo comunitario en la provincia es inmenso. Hace más de 30 años funciona en el barrio Quinta Ferré el Centro Integral: «Es un lugar donde Cruz Roja da servicio de alimentación a más de 150 familias», detalla Acosta. En el espacio las personas pueden retirar sus viandas: «Promovemos que almuercen en familia, como hace la mayoría de la gente».
Las actividades que ofrece la organización tienen un objetivo claro: «Ayudar a las personas, sobre todo, en situación de vulnerabilidad», explica. Porque si hay algo por lo que son reconocidos es que: «Una persona cuando ve el logo de Cruz Roja espera una buena atención».
SIETE PILARES
Acosta comenta: «Uno cuando se pone el chaleco, tiene una responsabilidad enorme porque la gente lo asocia con ayuda». Y esa ayuda no viene de alguien más que de los voluntarios, que son formados en la misma filial. «Nuestra responsabilidad está en preparar al voluntario y, a su vez, que este también sea responsable en la atención que brinda», afirma.
Cruz Roja desde sus principios tiene una prioridad clara: «Lo que nos interesa es el bienestar de las personas». Son precisamente siete palabras las que dirigen sus acciones: humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad. Acosta explica: «Los principios permiten que Cruz Roja pueda trabajar de la misma manera en todo el mundo», aunque destaca: «Los primeros tres son los más importantes».
EDUCACIÓN
La organización pareciera no conocer de límites, no recluta únicamente, sino que también forma. «Corrientes es particular», comienza describiendo: «Formamos profesionales de la salud en cuatro carreras: instrumentación quirúrgica, enfermería, laboratorio de análisis clínicos y radiología».
Brindar educación es dar herramientas que abren la posibilidad de una salida laboral en momentos complejos. Como formando un ciclo solidario, la filial se mantiene, en parte, gracias a las cuotas que abonan estos estudiantes por su formación: «Ellos, de alguna manera, están financiando la actividad de la Cruz Roja para que el voluntario pueda hacer su acción humanitaria», finaliza Acosta.
Cruz Roja Corrientes se muestra como un destello de esperanza cuando los tiempos son difíciles. Cuando la solidaridad pareciera estar en peligro de extinción y el individualismo a la orden del día. Son una organización, son voluntarios, personas que toman su tiempo y lo brindan a quienes más lo necesitan. Es un trabajo que, aunque se reconoce por temporadas, tiene una presencia constante, silenciosa y clave en la provincia. Porque, incluso cuando creemos que no, ellos están ahí.
El único Jardín de Latinoamérica
está en Corrientes
En el barrio Quinta Ferré funciona el Centro Integral de Cruz Roja Argentina. Dentro del mismo, la ayuda y educación siguen mostrándose como una de las prioridades al funcionar en él un hito continental. Se habla del único Jardín de Nivel Inicial de la organización en toda Latinoamérica, situado precisamente en esta provincia.
«Para nosotros es un orgullo ese lugar», describe Acosta. Y es que, solo en 2025, más de 350 niños ocuparon todos los cupos de la institución: «Nos referimos a salita de bebés de 45 días a 5 años». Porque la formación en valores preventivos comienza desde temprana edad.
El Jardín logra familiarizar a los niños con la seguridad: «Están preparados desde pequeños para saber cómo actuar». Y, aunque el tamaño ni la fuerza estén a favor de los infantes, aclara: «Quizás no puedan hacer correctamente las maniobras, pero sí guiar a un adulto».
El Jardín de Nivel Inicial es un orgullo nacional y está localizado en esta provincia. Son estas las acciones que merecen difusión: aquellas que velan por el bienestar social, infunden solidaridad y forman el futuro. Hoy, cientos de niños correntinos están siendo educados para salvar vidas.

