En un escenario donde el envejecimiento activo gana centralidad dentro de las políticas públicas, el Centro de Jubilados y Pensionados de Corrientes (Cjppc) consolida su posicionamiento como espacio de referencia en la promoción del bienestar integral de las personas mayores. Lo hace a partir de una agenda sostenida de actividades físicas, recreativas y culturales que articulan salud, inclusión y participación comunitaria.
Desde la intervención del organismo, la contadora Julia Fernández destacó el enfoque estratégico que orienta la gestión: “El centro tiene como prioridad generar condiciones que favorezcan una mejor calidad de vida para nuestros afiliados. Las actividades que impulsamos no sólo promueven el movimiento, sino que fortalecen los vínculos sociales, la autonomía y el sentido de pertenencia”.


En esa línea, Fernández resaltó que la incorporación de disciplinas como el newcom responde a demandas concretas del sector. “Detectamos la necesidad de espacios que integren lo físico con lo social. El crecimiento sostenido de esta práctica evidencia su impacto positivo, no sólo en términos de salud, sino también en la construcción de comunidad”, afirmó.
Los testimonios de los propios socios respaldan ese diagnóstico. Liliana Beatriz Berna, integrante de la institución desde hace más de un año, definió su experiencia como “un proceso de redescubrimiento personal”, atravesado por el retorno a actividades postergadas y la creación de nuevos vínculos.
Por su parte, Marcelo Osuna, con cinco años de participación, pone en valor el alcance del newcom: “Me permitió mejorar mi condición física y, además, integrarme a una dinámica competitiva que me llevó a participar en una liga correntina y recorrer la provincia. Es una instancia de crecimiento personal y colectivo”.


El impacto también se refleja en la salud de los participantes. Ángela Nilda Jiménez, asistente a los talleres de fortalecimiento muscular, señaló haber reducido dolencias crónicas gracias a la práctica sistemática, lo que incluso le permitió disminuir el uso de medicación.
La propuesta institucional se completa con una amplia oferta de talleres que incluyen danzas tradicionales, pilates, gimnasia aeróbica, expresión corporal, tango, arte libre, danza clásica, coro y literatura, además de espacios de integración social como encuentros bailables, almuerzos comunitarios y el tradicional té bingo mensual.
Desde el equipo docente, la profesora Rosa Pucheta enfatizó el valor social de estas actividades: “Más allá del ejercicio físico, se construye un espacio de pertenencia. Se trabaja la coordinación, pero también la solidaridad, el compañerismo y la autoestima. Cada participante encuentra su lugar”.
En la misma línea, la instructora de zumba Susana Barrios resaltó el carácter inclusivo de la propuesta, basada en la adaptación a las posibilidades individuales: “El movimiento es fundamental. Primero se comienza con lo básico y luego se incorporan nuevos pasos, cada uno a su ritmo. Así se gana flexibilidad, entusiasmo y bienestar emocional”.

