En un contexto donde los clubes de barrio vuelven a asumir un rol clave dentro del entramado social, el Club Deportivo Colón refuerza su compromiso con las divisiones formativas, especialmente en el minibásquet. Bajo la conducción de su presidente, Buenaventura Duarte, la institución impulsa un proyecto que trasciende lo deportivo y pone el foco en la formación integral de niños y niñas.
“El objetivo principal es sacar a los chicos del flagelo de las adicciones que hoy afectan a la sociedad, como la droga, y también combatir el sedentarismo”, expresó Duarte. Sus palabras reflejan una preocupación creciente en el ámbito dirigencial, donde el deporte aparece como una herramienta concreta de prevención y desarrollo.
El minibásquet, en este sentido, se posiciona como una puerta de entrada no solo al deporte, sino también a valores fundamentales. “Buscamos que los chicos comiencen a crear valores, que aprendan a jugar en equipo, a compartir y a convivir con otros. Eso tiene una importancia enorme, no solo en el básquet, sino en la vida”, remarcó el presidente.
La iniciativa del club no se limita a lo estrictamente competitivo. Por el contrario, se enfoca en generar un espacio de contención, aprendizaje y crecimiento personal. Entrenamientos adaptados, acompañamiento constante y un fuerte énfasis en lo grupal son algunos de los pilares de este proyecto que crece día a día.
En tiempos donde la tecnología y el ocio pasivo ganan terreno, desde Colón redoblan esfuerzos para incentivar la actividad física desde edades tempranas. “Queremos que los chicos encuentren en el club un lugar donde sentirse cómodos, donde puedan desarrollarse y formar vínculos sanos”, agregó Duarte.
El trabajo con el minibásquet también involucra a las familias, que cumplen un rol esencial en este proceso. La institución promueve la participación activa de los padres, generando un entorno de acompañamiento que fortalece el sentido de pertenencia.

De esta manera, Colón no solo forma futuros jugadores, sino también ciudadanos. En cada entrenamiento, en cada partido y en cada encuentro, se construye algo más que habilidades deportivas: se siembran valores, se fortalecen lazos y se proyecta un futuro más saludable para las nuevas generaciones.
Con una visión clara y un compromiso sostenido, el club reafirma que el deporte sigue siendo una de las herramientas más poderosas para transformar realidades. Y en ese camino, el minibásquet aparece como el primer gran paso, contando con el acompañamiento y protección de SPS Salud y demás sponsors privados que apuestan por este crecimiento y desarrollo de la institución capitalina.

