Fue claro al dejar en claro que cuenten con el como una opción para el 2027. Remarcó que “la unidad no va a surgir de una negociación secreta entre dirigentes, ni de un acuerdo de cúpulas o una rosca a espaldas de la sociedad dejando atrás la “etapa del dedo”, dejando implícitamente en claro que no habrá proscripciones con boleta corta. “En este día peronista se respira algo nuevo, que está creciendo, y se está organizando”, dijo.
Fue al hueso, en la autocrítica al gobierno de los Fernández y Massa, señalando que, “como militantes y dirigentes, tenemos que revisar los que nos trajo hasta acá”, en referencia al triunfo de Milei.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cerró este sábado en Avellaneda el Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) con una definición que apuntó directo a la interna del peronismo: “No me interesa una construcción a control remoto”. El encuentro, realizado en la sede de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Villa Domínico bajo la consigna “Organizar la esperanza”, reunió a militantes, intendentes y dirigentes de más de diez provincias, en medio de una nueva tensión entre el gobernador y el núcleo duro del kirchnerismo de cara a la disputa por las candidaturas de 2027.
Kicillof fue el orador de cierre de una jornada iniciada al mediodía con diez plenarios temáticos sobre economía, salud, educación, trabajo y políticas sociales, que el MDF presentó como un encuentro federal orientado a ampliar su despliegue fuera del territorio bonaerense. Ante una multitud estimada por la organización en más de 40.000 personas, buscó exhibir la estructura que lo acompaña rumbo a 2027.
En su discurso reivindicó las gestiones peronistas y kirchneristas de las últimas dos décadas. “El pueblo argentino vivía mejor con Perón, con Néstor y con Cristina. Había más derechos”, sostuvo, y vinculó ese planteo con la situación judicial de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner: “Por eso Cristina está injustamente presa: para intentar callarnos, disciplinarnos y condicionarnos”, vociferó.

TENSIÓN CON LA CÁMPORA
El acto se dio en un clima de fricciones crecientes dentro del Partido Justicialista bonaerense. En los días previos, la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, había cuestionado públicamente al gobernador y lo acusó de haber decidido “dividir” al peronismo a través del MDF, además de reprocharle una supuesta deslealtad hacia Cristina Kirchner, en declaraciones que expusieron la distancia entre el espacio que conduce Kicillof y el sector que responde a Máximo Kirchner, presidente del PJ bonaerense.
En ese marco, la frase sobre la “construcción a control remoto” fue leída por buena parte de la dirigencia peronista como una respuesta directa a esos cuestionamientos. “Una alternativa nacional no se construye desde una oficina. Tenemos que escuchar, tenemos que sumar, tenemos que organizar en todos los rincones de nuestra República Argentina”, afirmó ante los presentes.

LAS RECORRIDAS POR EL PAÍS
Un tramo del discurso estuvo dedicado a un repaso de sus viajes recientes por Tierra del Fuego, Chaco, Corrientes, La Pampa, Córdoba y Misiones, donde dijo haber encontrado preocupaciones similares en cada distrito: economías regionales afectadas, obras paralizadas y comercios cerrados. “Para construir una alternativa nacional primero hay que escuchar a la Argentina”, planteó, al cuestionar que cada provincia pueda resolver en soledad problemas de alcance federal.
Asimismo, definió al peronismo como la “columna vertebral” de la construcción que impulsa, aunque advirtió que ese espacio no alcanzará por sí solo. Rechazó que la eventual mayoría opositora pueda surgir de “una negociación secreta de las cúpulas” y remarcó que debe edificarse “desde abajo, a la luz del día y de cara a la sociedad”.
CRÍTICAS AL PROGRAMA ECONÓMICO DE MILEI
La intervención incluyó fuertes cuestionamientos a la gestión del presidente Javier Milei, a quien acusó de desatender a las provincias y de aplicar un programa que golpea a la producción, el empleo, la obra pública, la educación y la salud. “Con Milei la Argentina no solo no va bien, es exactamente al revés. En Argentina se está produciendo una verdadera catástrofe”, sostuvo, y cuestionó el discurso oficial sobre el equilibrio fiscal: “No hay estabilidad si las familias no llegan a fin de mes. No hay orden si los hogares están tapados de deuda”, dijo.
Mencionó, además, el aumento de los suicidios como un indicador que no debería naturalizarse, y calificó al modelo libertario de “ignorante, entreguista e insensible”.

“CUENTEN CONMIGO”
Hacia el cierre, sostuvo que la oposición debe ofrecer una salida política concreta, y que el desafío no pasa solo por enumerar los problemas sino por construir una propuesta capaz de convocar a quienes todavía no encuentran una opción. Pidió evitar “el odio” y “la nostalgia” y recuperar expectativas, en particular entre los jóvenes.
“Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa que nos deje terminar con este modelo, pero, sobre todo, que nos permita empezar una etapa distinta”, cerró Kicillof, en una frase que funcionó como señal de proyección nacional y despejó buena parte de las dudas sobre sus intenciones para el ciclo electoral que se abre en 2027.


