En la mañana de este viernes, efectivos policiales custodian los ingresos a diversos establecimientos educativos de la ciudad tras la amenaza de tiroteos en el baño de un establecimiento y la viralización de advertencias sobre una presunta «masacre» a través de grupos de WhatsApp y redes sociales.
Ante la gravedad de las intimidaciones, la Justicia decidió no subestimar los riesgos. La fiscal actuante en el caso ordenó una custodia policial estricta y un procedimiento de revisión de mochilas y bolsos antes del ingreso a las aulas.
El foco de la preocupación se centró en el Instituto Monseñor Ramón Roubineau, donde el hallazgo de una inscripción en el baño de varones advirtiendo sobre un posible tiroteo activó de inmediato el protocolo de resguardo.


Allí, desde muy tempranos los efectivos desplegaron un operativo que incluyó la revisión de las mochilas de los estudiantes antes del ingreso a la escuela.


Mediante un comunicado, el Equipo de Conducción de la institución informó que el operativo se realizó bajo un «debido resguardo institucional», buscando equilibrar la seguridad con el desarrollo de la jornada escolar.
La acción se sumó a varios colegios capitalinos, como en el Yapeyú, Colegio Secundario Hipólito Irigoyen, Escuela Normal y en el Edgar Romero Maciel. Si bien los efectivos apoyaron las tareas de los directivos, el reporte oficial confirmó que no se halló ningún elemento de peligrosidad, reforzando la hipótesis de que se trataría de una «broma de mal gusto» vinculada a desafíos de plataformas como TikTok.

