La lucha contra el abigeato en el Interior de Corrientes no se detiene en las tranqueras de los campos; la investigación policial ha comenzado a poner el foco cada vez más en el último eslabón de la cadena delictiva: la comercialización. En un nuevo golpe al circuito de la carne ilegal, efectivos de la Unidad Especial de Seguridad Rural y Ecológica de San Roque concretaron un allanamiento positivo en la cuarta sección del paraje Desmochado.
El objetivo fue el local comercial conocido como Despensa y Carnicería Los Hermanitos Chamorro. Hasta allí llegaron los uniformados tras una minuciosa labor de inteligencia, cumpliendo una orden librada inicialmente por el fiscal de Goya, José Omar Casere. Lo que encontraron al ingresar confirmó las sospechas de los investigadores: el lugar funcionaba como un punto de venta de productos sin ningún tipo de control bromatológico.
HALLAZGO
Durante la requisa, el personal policial incautó más de 150 kilogramos de carne vacuna. Los cortes carecían de los sellos obligatorios que certificaran su paso por un frigorífico habilitado, rompiendo así la cadena de trazabilidad que garantiza la salud de los consumidores.
Sin embargo, el dato que agravó la situación procesal de los implicados fue el hallazgo de dos cueros vacunos dentro del predio. En la jerga de la investigación rural, encontrar los cueros en una carnicería es casi la «firma» de la faena clandestina: sugiere que el animal no fue despostado en una planta oficial, sino que fue faenado «a campo» o en el mismo lugar, evadiendo todos los controles fiscales y sanitarios.

