Un giro trascendental se produjo en las últimas horas en la investigación por el femicidio de Nanci Estela Godoy, la maestra rural cuyo crimen conmocionó a la provincia de Corrientes. Fuentes judiciales aseguraron a EL LIBERTADOR, que efectivos policiales y peritos forenses, bajo la dirección del Ministerio Público Fiscal, identificaron el lugar exacto donde se perpetró el ataque fatal, ubicado en el paraje El Malezal, dentro del departamento de Esquina.
El perímetro fue delimitado a escasos diez a doce metros del sitio donde días atrás se había localizado el cadáver de la docente, en las proximidades de la Escuela Rural Nº 626 y a unos cinco kilómetros del casco principal de la estancia El Curupí.
La inspección ocular y los rastrillajes intensivos confirmaron que la agresión no se produjo de manera fortuita en el punto de hallazgo final, sino en un sector específico donde la víctima permaneció cautiva y fue sometida a tormentos antes de su muerte.
EVIDENCIAS FÍSICAS INCAUTADAS EN EL TERRENO
En la zona peritada, los especialistas levantaron una serie de elementos de alto valor probatorio que fueron preservados para análisis científicos de ADN y cotejo genético. Entre los restos y objetos secuestrados figuran muestras de cabello y una mano amputada que pertenecería a Nanci Godoy, elementos fundamentales para determinar la mecánica de las lesiones y la violencia ejercida.
También, se incautó un pantalón perteneciente a la maestra rural que presentaba tajos y cortes visibles, compatibles con el uso de armas blancas o elementos punzocortantes.
En las inmediaciones inmediatas se constató la presencia de un camastro rudimentario, indicativo del lugar donde la docente habría estado retenida. Además, se encontró además una hebilla para el cabello junto a otras evidencias textiles y rastros orgánicos distribuidos en el terreno.
Las autoridades judiciales aguardan los resultados de los peritajes biológicos definitivos para ratificar de forma fehaciente la pertenencia de la totalidad de los restos incautados.
LA PRUEBA DIGITAL
En paralelo a las labores de campo, los peritajes tecnológicos practicados sobre el teléfono celular de la víctima arrojaron un dato cronológico considerado determinante por los investigadores de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas (Ufic) de Esquina.
En la memoria del dispositivo se recuperó una fotografía tipo selfie tomada el 10 de octubre. Esta imagen demuestra que Nanci Godoy se encontraba con vida al menos hasta esa fecha. El hallazgo le permite al equipo fiscal reconstruir con precisión los últimos días de la docente, ajustar el marco temporal de su posible cautiverio y delimitar la fecha exacta en la que se habría consumado el ataque mortal.

