Un hombre mayor de edad fue identificado y una importante cantidad de soporte digital quedó a disposición de la Justicia tras un allanamiento ejecutado en la ciudad de Curuzú Cuatiá. El procedimiento tuvo lugar en el marco de un expediente que indaga la presunta tenencia o distribución de material de abuso sexual infantil en la localidad del sur correntino.
La diligencia se concretó durante la siesta del miércoles 4, en un inmueble situado en el sector de las 32 Viviendas, dentro del complejo habitacional del barrio Centenario. Hasta ese lugar llegaron los agentes de la División de Investigación Criminal (DIC) de Curuzú Cuatiá, quienes actuaron bajo las directivas expresas de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas (Ufic) en turno.
DISPOSITIVOS INCAUTADOS

Con la orden de requisa en mano, los investigadores revisaron las habitaciones de la propiedad en busca de evidencia informática que permitiera sostener la hipótesis fiscal. Al finalizar el registro, los uniformados procedieron al secuestro preventivo de 3 teléfonos celulares, 2 computadoras portátiles y 4 discos compactos en formato CD y DVD.
Todo el material informático fue debidamente embalado en bolsas de seguridad para preservar la cadena de custodia y evitar cualquier alteración remota o física de los archivos alojados en las memorias. Los aparatos fueron trasladados de inmediato hacia la base de la dependencia policial actuante, donde permanecerán resguardados hasta que los peritos informáticos del Ministerio Público Fiscal inicien la apertura y extracción forense de datos.
En cuanto al morador identificado durante el despliegue, las fuentes oficiales confirmaron que no se ordenó su detención inmediata, aunque permanece formalmente supeditado a la causa judicial a la espera de los resultados que arrojen los peritajes sobre los equipos secuestrados.
RASTREO DIGITAL EN CORRIENTES

Las investigaciones por tráfico y tenencia de material de explotación sexual contra menores en la provincia suelen activarse a partir de reportes internacionales generados por el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados de los Estados Unidos, conocido por su sigla en inglés Ncmec.
Este organismo detecta alertas de tráfico sospechoso en redes sociales, plataformas de mensajería y servicios de almacenamiento en la nube en el 100 por ciento de las compañías tecnológicas con sede en territorio estadounidense.
Una vez que el sistema identifica una dirección IP operando desde la Argentina, el reporte viaja hacia el Cuerpo de Investigaciones Judiciales en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y desde allí se deriva a las fiscalías provinciales según la geolocalización de la conexión. En territorio correntino, el análisis técnico de las direcciones IP y la vinculación con las empresas prestatarias de internet permite ubicar el domicilio físico desde donde se realizó la descarga o el envío de los archivos ilícitos, paso previo indispensable para que los fiscales de la Ufic soliciten las órdenes de allanamiento ante el Juzgado de Garantías correspondiente.

