La Municipalidad de Corrientes concretó recientemente la liberación de un sector estratégico del histórico Parque Mitre, ubicado en la intersección de la calle Rolón y la avenida Vera. Este espacio público había permanecido obstruido durante años por un puesto comercial que se encontraba cerrado, abandonado y completamente al margen de la normativa vigente.


La estructura no solo representaba una infracción a las reglas de ordenamiento urbano, sino que se había transformado en un foco de preocupación vecinal debido a la falta de higiene y a su utilización como refugio informal por personas en situación de calle, lo que incrementaba la sensación de inseguridad en la zona.
El desenlace, que finalizó con el retiro voluntario y ordenado de la estructura por parte de su propio dueño, es el resultado de un procedimiento que sumaba antecedentes de notificaciones desde 2023, pero que encontró una resolución definitiva bajo la actual gestión municipal mediante la aplicación estricta de las normas.


UN CAMINO LEGAL CON PLAZOS Y GARANTÍAS
La remoción de la estructura no fue una medida intempestiva, sino el cierre de un camino administrativo que garantizó el derecho a la defensa del propietario en cada una de sus etapas.
El 14 de mayo, la inspección municipal intimó formalmente al titular a presentar los permisos comerciales en un plazo de 48 horas, bajo la Boleta N° 18118. El 21 de mayo, ante la falta de documentación respaldatoria, se labró el Acta de Infracción N° 7327. Ya para el 3 de junio, durante la audiencia correspondiente, el Juzgado de Faltas N° 1 otorgó una prórroga de 30 días para que el dueño regularizara su situación. Y el 29 de julio, el área de Planificación Urbana ratificó de manera concluyente que el comercio no contaba con trámites de habilitación activos ni concesión vigente.
El paso definitivo se dio el 3 de agosto, cuando la jueza Catalina Giménez dictó el Fallo N° 457/2026, ordenando la sanción correspondiente y la desocupación total del predio. Dentro del plazo legal otorgado tras la sentencia, el propietario optó por desarmar y retirar la estructura metálica por sus propios medios.
Con esta intervención, el sector afectado ha sido completamente saneado y devuelto a la comunidad.

