Luis Raúl «El Gusano» Menocchio recorrió casi 1.500 kilómetros por tierra el viernes pasado, con casco y chaleco antibalas, custodiado por el Grupo Especial de Intervención del Servicio Penitenciario Federal en un operativo de bajísimo perfil. Su destino: el pabellón VI del Complejo Penitenciario I de Ezeiza, el sector de Alto Riesgo, el lugar más duro del sistema carcelario federal argentino.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, confirmó el traslado y explicó que la decisión estuvo directamente vinculada a la investigación que desarticuló la red de narcotráfico que Menocchio habría manejado desde su celda en la Unidad 6 de Rawson. «Estamos hablando de un preso de alto perfil que generaba justamente una red de delincuencia en la región», afirmó el mandatario.
Por qué había que sacarlo de Rawson
Torres fue preciso sobre los motivos del pedido de traslado. Los allanamientos del Operativo Berlín revelaron que Menocchio mantenía vínculos operativos con familiares, amigos y otros delincuentes que actuaban fuera del penal, y que además contaba con complicidad dentro de la propia cárcel. «Los allanamientos dieron muestra que había connivencia incluso con algunos operarios de la cárcel y familiares fuera del establecimiento», señaló. Dos agentes del Servicio Penitenciario Federal ya fueron detenidos por haber facilitado el ingreso de sustancias y dispositivos al penal.
Para el gobernador, la permanencia de Menocchio en Chubut representaba un riesgo concreto. «El riesgo era que sus familiares, amigos y también otros delincuentes estaban operando fuera de la cárcel», dijo. Y celebró la resolución: «Hoy este delincuente lo sacamos de la provincia, se va a Ezeiza y la verdad que es una tranquilidad porque era un tema que nos preocupaba bastante».
Qué es el pabellón VI de Ezeiza
El sector de Alto Riesgo al que fue destinado Menocchio es el mayor nivel de aislamiento posible dentro del sistema penitenciario federal sin llegar a la incomunicación total. Los presos permanecen 20 horas diarias encerrados en su celda, las visitas se realizan únicamente a través de un vidrio y solo se autorizan dos números de teléfono para comunicarse con el exterior, con un tiempo de uso mínimo por semana.

Desde el sábado, «El Gusano» comparte ese pabellón con algunos de los criminales más peligrosos del país: el capo narco rosarino Esteban Lindor Alvarado, Miguel Ángel «Mameluco» Villalba y sus hijos, Martín Lanatta —condenado por el triple crimen de General Rodríguez— y Javier «El Rengo» Pacheco.
Rawson era considerada «la tumba de las perpetuas». Que lo mudaran desde allí era casi impensado. La causa Berlín cambió ese cálculo.

