El gobernador Juan Pablo Valdés llegó este martes a Itatí como parte de la tradicional peregrinación anual que parte desde San Luis del Palmar. El mandatario realizó el trayecto junto a las columnas de fieles que se movilizaron a caballo, en carretas y a pie hasta la Basílica para renovar su devoción a la Virgen.
Tras su arribo, Valdés destacó el peso de esta celebración en la identidad provincial. «Sentimos profundamente las raíces de Corrientes, que se sostienen en la fe y en las tradiciones», señaló el titular del Ejecutivo, al tiempo que valoró el esfuerzo de los participantes que asisten cada año para cumplir promesas o pedir por sus allegados.

La llegada de las autoridades provinciales y de los miles de feligreses demandó un fuerte operativo organizativo. Al respecto, el intendente de Itatí, Francisco Romero, se refirió al despliegue logístico para albergar a los visitantes: «Tenemos la responsabilidad de recibir a cada peregrino de la mejor manera. El pueblo colabora en todo momento y el trabajo conjunto con el Gobierno provincial es fundamental para un evento de esta magnitud».
Fe popular y tradición
Más allá de la participación oficial, la jornada estuvo marcada por las muestras de fe popular y el sentido comunitario. A lo largo del camino, agrupaciones tradicionalistas y familias con décadas de asistencia sostuvieron el legado intergeneracional de la marcha.
Desde la Basílica, el padre Cristian destacó el espíritu de hospitalidad que caracteriza a la fecha. «La gente recibe a los peregrinos en sus casas y comparte lo que tiene. Es una fiesta que nos encuentra como hermanos y que representa lo más fuerte de nuestro año pastoral», remarcó el sacerdote.
La edición de este año se enmarca en una agenda cultural más amplia, ya que la peregrinación de San Luis del Palmar se encuentra actualmente en proceso de postulación ante la UNESCO para ser reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

