Efectivos de la Comisaría 17 atraparon al conocido delincuente y a su cómplice, alias «Negrito Paloy», en plena madrugada. Tenían en su poder un cuchillo y una herramienta casera para forzar cerraduras.
La madrugada de este martes volvió a poner tras las rejas a un conocido de las crónicas policiales de la capital correntina. Alrededor de las 3, efectivos de la Comisaría 17 que patrullaban el barrio Molina Punta frustraron lo que se perfilaba como un raid delictivo nocturno, al demorar a dos sujetos que merodeaban la zona con claras intenciones de robo. Uno de ellos resultó ser el tristemente célebre «Niño Rata».
Fuentes policiales confirmaron que el procedimiento se concretó cuando las patrullas preventivas divisaron a dos hombres en actitud sospechosa por las calles del complejo habitacional. Los sospechosos no caminaban al azar: iban probando los picaportes de las viviendas del vecindario y observaban minuciosamente el interior de los vehículos estacionados en la vía pública.
Al notar los movimientos, los uniformados les cortaron el paso de inmediato para identificarlos. Allí se constató que se trataba de dos sujetos mayores de edad, conocidos en el ambiente delictivo bajo los alias de «Niño Rata» y «Negrito Paloy». Ninguno pudo justificar ante los agentes qué hacía a esa hora en el lugar.

Durante la requisa, los policías descubrieron entre las pertenencias de los sospechosos un arsenal de elementos típicamente utilizados para el robo: un cuchillo, dos bombillas metálicas y una herramiento tipo llave con una punta modificada, un elemento casero comúnmente usado como ganzúa para violentar autos o aberturas.
Tanto los demorados como los elementos incautados fueron trasladados de inmediato a la Comisaría 17, donde quedaron a disposición de la Justicia mientras se avanzaba con las actuaciones legales de rigor.

