En una jornada cargada de dramatismo y ante una provincia que exige respuestas, comenzó este martes en la ciudad de Corrientes el juicio oral por la desaparición de Loan Danilo Peña, el niño de cinco años visto por última vez el 13 de junio de 2024 en el paraje Algarrobal.
El proceso, que se desarrolla bajo un estricto operativo de seguridad en el Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional, arrancó con una decisión drástica: el Tribunal declaró en rebeldía y ordenó la inmediata detención del imputado Esteban Federico Rossi Colombo.

Rossi Colombo, un psicólogo forense vinculado a la denominada «causa paralela», no se presentó a la audiencia inicial pese a estar debidamente notificado desde el mes de abril.
Ante su ausencia y la de su abogado, el fiscal federal Carlos Schaefer solicitó su apartamiento del debate actual y su captura para asegurar su comparecencia, pedido que fue respaldado por los jueces Fermín Cerolini, Eduardo Belforte y Simón Braco.
Un juicio con dos frentes y 17 acusados
El debate busca desentramar qué sucedió con Loan tras aquel almuerzo en la casa de su abuela Catalina. La causa llega a juicio con 17 imputados divididos en dos grupos clave:
Sustracción y ocultamiento: siete personas enfrentan cargos por el traslado y la desaparición del menor. Entre ellos figuran la tía del niño, Laudelina Peña, su esposo Antonio Benítez, la exfuncionaria María Victoria Caillava, el excapitán de navío Carlos Pérez, el ex comisario Walter Maciel, y la pareja integrada por Mónica Millapi y Daniel «Fierrito» Ramírez.
Entorpecimiento e investigación paralela: otros diez acusados, entre los que se encuentra el ahora prófugo Rossi Colombo, son juzgados por delitos como falso testimonio, encubrimiento agravado y usurpación de títulos.
Según la acusación, este grupo —que incluía a personas que simulaban pertenecer a la Fundación Lucio Dupuy— habría realizado maniobras para desviar la investigación y presionar a testigos.
Pedidos de detención rechazados
Durante la mañana, la fiscalía también intentó endurecer las medidas cautelares sobre el resto de los imputados de la causa secundaria que llegaron al juicio en libertad, como Elizabeth Cutaia, Alan Cañete y Delfina Taborda, entre otros.
El fiscal Schaefer argumentó la necesidad de «garantizar la realización del juicio» dada la gravedad institucional del caso.
Sin embargo, las defensas rechazaron tajantemente la medida. El mediático abogado Rodolfo Baqué, representante de Cutaia, y otros defensores destacaron que sus asistidos han estado «siempre a derecho», recorriendo incluso cientos de kilómetros para presentarse en la audiencia.
Finalmente, el Tribunal no dio lugar al pedido de detención general, manteniendo la libertad de estos imputados bajo el compromiso de su permanencia en el proceso.
Tras resolver los planteos preliminares y la situación de Rossi Colombo, la secretaria del tribunal procedió a la lectura de las minutas que resumen las graves imputaciones, lo que demandará varias horas. Se realizó un impasse de apenas unos minutos al mediodía.
Con más de 180 testigos citados, entre ellos los padres y hermanos de Loan, Corrientes inicia un camino judicial con un objetivo claro: romper el pacto de silencio y hallar, después de dos años de incertidumbre, la verdad sobre el paradero del niño.
En las afueras del Escuadrón 48, el clima era de absoluta tranquilidad, con un blindaje de seguridad en rededor de la manzana donde se desarrolla la audiencia.

