Un impactante siniestro vial que por poco no terminó en una auténtica tragedia ocurrió durante la madrugada de este domingo, en la ciudad de Curuzú Cuatiá. El conductor de una camioneta, que manejaba en un severo estado de ebriedad, perdió el control de su vehículo y se estrelló de lleno contra la baranda de un puente.
El gravísimo episodio de irresponsabilidad al volante se registró a las 3.40, sobre el puente ubicado en la ex Ruta Nacional 14, a la altura del Parque Martín Fierro. Por este camino terrado circulaba una camioneta Toyota Hilux 4×4, guiada por un hombre de 46 años, a quien acompañaba una mujer de 47.


Tras el alerta recibido por la Policía, personal de la Comisaría Segunda se constituyó de urgencia en el lugar. Allí constataron el violento despiste y los importantes daños materiales con los que resultó el rodado tras el impacto contra la estructura del puente.
Según pudo averiguar EL LIBERTADOR, la principal hipótesis del siniestro está vinculada al consumo de alcohol. Las autoridades procedieron a realizarle el test de alcoholemia al conductor de la Hilux, el cual arrojó un resultado alarmante: 2.17 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra que quintuplica lo permitido y que representa un estado de ebriedad absoluto.

Por prevención, ambos ocupantes del vehículo fueron trasladados en ambulancia hacia el hospital Dr. Fernando Irastorza para recibir la atención médica correspondiente. Sin embargo, una vez en el centro de salud, la pareja se rehusó a ser examinada de forma exhaustiva y se retiró por sus propios medios a su domicilio.
En el lugar del hecho se labraron las actas de infracción y de secuestro preventivo del vehículo, prosiguiéndose con las actuaciones de rigor por razones de jurisdicción en la mencionada Comisaría Segunda.

