El intendente Claudio Polich analizó ayer el presente del transporte público en la Capital correntina y advirtió sobre el impacto que tuvieron los cambios en el esquema de subsidios.
«El sistema está en un momento complejo y hay que reordenarlo para que sea sostenible», señaló.
En este sentido, para el titular del Departamento Ejecutivo Municipal, el principal desafío es sostener la prestación sin que el costo recaiga completamente en los usuarios. Además, explicó que el aumento de costos operativos obliga a revisar permanentemente el funcionamiento del servicio.
«No se puede trasladar todo a la tarifa, hay que buscar un equilibrio entre lo que paga el usuario y lo que puede sostener el Estado», indicó a radio Sudamericana.
Polich reconoció dificultades en la regularidad de los colectivos. «Estamos trabajando para mejorar las frecuencias y optimizar recorridos, pero hay limitaciones que tienen que ver con las unidades y la operatividad», sostuvo.
En ese contexto, el Jefe comunal planteó que el debate sobre el sistema no debe darse en términos ideológicos sino prácticos. «No es conceptual la discusión. No se trata de estar a favor o en contra, como si fuera Boca o River», graficó.
En este marco, profundizó: «Tenemos que buscar el mejor sistema posible, pero el que es posible. No deliremos con modelos como los de Berlín, donde el boleto cuesta 3 o 4 dólares, pero tampoco queremos un sistema precario. Hay que encontrar lo que nosotros podemos pagar».
COMPLEJO
En esa línea, el alcalde capitalino cuestionó: «La discusión del transporte siempre está teñida de demagogia porque lo único que se habla es del precio. ¿Cuándo vamos a hablar del servicio?».
Además, adelantó que se analizan herramientas para modernizar el sistema. «La idea es incorporar mejoras tecnológicas y mecanismos de control que permitan un servicio más eficiente y previsible», afirmó.
Destacó que se mantienen conversaciones con las empresas del sector para avanzar en soluciones conjuntas. «El objetivo es claro: mejorar el servicio para los correntinos dentro de un contexto económico que no es sencillo», concluyó.
Vale recordar que la crisis en el transporte urbano de pasajeros escaló el mes pasado a instancias perjudiciales para miles de usuarios que dependen del servicio en la ciudad de Corrientes.
A mediados de abril se confirmó que las unidades de transporte urbano de pasajeros ya no circularían más a partir de las 22, con un servicio nocturno interrumpido, que recién se restituye a las 6 del día siguiente. La sorpresiva medida se comenzó a ejecutar con motivaciones que iban desde las diferencias salariales hasta la falta de combustible suficiente.

