En el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, que se conmemora cada 2 de abril, la Asociación de Padres de Autistas (Apadea) Corrientes – Centro Sonrisas lanza su campaña anual Hablemos de Autismo por una Corrientes Inclusiva. El objetivo de este año es derribar barreras sociales y fortalecer el apoyo a las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y sus familias.
El acto central se llevará a cabo el lunes 6 de abril, de 9 a 12 en la plaza Cabral. Durante la jornada, se instalarán stands informativos y se realizarán actividades recreativas adaptadas. La institución busca que este espacio sea un punto de encuentro para que instituciones, comercios y ciudadanos en general reciban formación sobre cómo construir un entorno más accesible.
CAMPAÑA 2026
Desde la organización refuerzan tres pilares fundamentales alineados con los estándares internacionales de la salud y los derechos humanos:
De la Concienciación a la Aceptación: El foco ya no es solo saber que el autismo existe, sino comprender las necesidades específicas de cada individuo. «El autismo no es una enfermedad, sino una condición de vida. La verdadera discapacidad surge cuando el entorno no ofrece los apoyos necesarios», señalan desde el Centro Sonrisas.
Ante la desinformación persistente, Apadea respalda las últimas revisiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de inicios de 2026, que confirman de manera rigurosa que no existe relación causal entre las vacunas y el TEA. La información basada en evidencia es clave para la tranquilidad y salud de las familias.
Se enfatiza en el rol de la terapia ocupacional y el acompañamiento temprano para garantizar que las personas con TEA puedan participar activamente en la sociedad, bajo el concepto de neurodiversidad.
ACCIONES
La campaña no se limita al evento central. Durante todo el mes de marzo y abril, integrantes de Apadea realizarán visitas a medios de comunicación, instituciones educativas y locales comerciales para repartir folletería con los «signos de alarma» y consejos de interacción diaria.
Juntos avanzamos es el mensaje final de una convocatoria que busca que cada correntino se convierta en un agente de inclusión.
Guía básica para construir una sociedad más empática
El diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista (TEA) suele ser recibido por las familias como un desafío monumental. Sin embargo, desde el Centro Sonrisas de Apadea Corrientes, el mensaje es claro: no es un final, sino el inicio de un camino que requiere preparación, paciencia y, sobre todo, una mirada humana que priorice a la persona por encima de cualquier etiqueta.
Para lograr este avance, Apadea enumera una serie de pautas fundamentales que sirven de guía para la comunidad:
*Se recomienda hablar de frente, con un lenguaje claro, concreto y sencillo. La anticipación es clave: el uso de apoyos visuales para explicar qué va a pasar ayuda a reducir la ansiedad frente a lo inesperado.
*El elogio y las pequeñas recompensas son motores fundamentales para el aprendizaje. Asimismo, se invita a evitar las comparaciones con terceros, celebrando los logros individuales de cada niño respecto a su propio proceso.
*La inclusión en el juego es un derecho. Se insta a los adultos a mediar para que otros niños integren a sus pares con TEA, ensayando dinámicas y buscando siempre la interacción.
Detección temprana: la clave para transformar el futuro
El desarrollo infantil no es una carrera, pero sí un camino con señales claras. Bajo esta premisa, Apadea Corrientes – Centro Sonrisas ha difundido una guía detallada de «signos de alarma» destinada a padres, docentes y pediatras, con el fin de identificar de manera precoz posibles indicadores de Trastornos Generales del Desarrollo (TGD) o autismo.
Primer trimestre (0-3 meses): La mirada es el primer vínculo. Si el bebé no mira a la cara, no sonríe al habla de los adultos o no logra controlar la estabilidad de su cabeza, es necesario realizar una consulta.
De 3 a 9 meses: En esta etapa, el interés por el entorno y el sonido es vital. Signos como la pasividad excesiva, la falta de búsqueda del origen de los sonidos o la rigidez en los miembros inferiores son indicadores a tener en cuenta.
Hacia el primer año (9-12 meses): El «protodeclarativo» o el acto de señalar con el dedo es un hito fundamental. La ausencia de este gesto, junto con la falta de interés por el juego compartido o el no responder a órdenes sencillas como «tomá» o «dame», son señales de alerta de alta prioridad.

