En Corrientes, el costo de vida en la provincia sufrió un incremento mensual superior al 5%, elevando las exigencias de ingresos para los hogares con cuatro integrantes. Durante el último año, el sector de carnicería fue el principal motor de la inflación en los barrios.
Llegar a fin de mes es un desafío cada vez más complejo para las familias correntinas. Según el último informe del Índice Barrial de Precios (IBP), una familia tipo -integrada por dos adultos y dos menores- necesitó en diciembre un total de 1.058.098,03 pesos para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y evitar caer por debajo de la línea de pobreza.
El relevamiento, que analiza el costo de vida en más de 300 comercios de cercanía en localidades como Capital, Goya y Curuzú Cuatiá, refleja que los servicios esenciales y alimentos básicos no dieron tregua en el cierre del año.

Para aquellas familias que solo buscan cubrir sus necesidades nutricionales básicas (Canasta Básica Alimentaria), el costo se situó en 470.265,79 pesos. Este es el monto mínimo que un hogar necesitó para no ser considerado indigente.
Ambas canastas sufrieron un incremento mensual del 5,05 por ciento, lo que se traduce en un aumento de bolsillo de unos 50.000 pesos para la canasta total en comparación con el mes de noviembre.
Al analizar el comportamiento de los precios durante todo el 2025, el informe destaca una variación anual del 18,39 por ciento en los alimentos. Sin embargo, el impacto fue muy desigual según el rubro:
Carnicería: Fue el sector más golpeado, con un aumento anual del 40,47 por ciento. Solo en diciembre, cortes populares como la Nalga subieron un 28 y el pescado un 22 por ciento.
Almacén: Cerró el año con una subida acumulada del 11 por ciento. En el último mes, el salame (36,3) y el yogurt (27,2) lideraron las subidas.
Verdulería: Fue el rubro más estable del año (2,91 por ciento anual), aunque en diciembre mostró saltos estacionales fuertes en productos como el zapallo (25 por ciento) y la batata (24 por ciento).
IMPACTO TERRITORIAL
El IBP no solo mide la Capital provincial, sino que refleja la realidad de las barriadas en Empedrado, Santa Rosa y otras localidades, donde los comercios de proximidad son la principal fuente de abastecimiento. Los datos confirman que, a pesar de las variaciones, la presión sobre los ingresos familiares se mantuvo constante, cerrando un año donde la barrera del millón de pesos pasó de ser una excepción a una realidad para la clase media-baja correntina.
Contraste: el Nordeste entre las regiones con la inflación más baja del país

La región compuesta por Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones estuvo entre las regiones con el índice más bajo del país. La inflación en el Nordeste argentino (NEA) fue del 2,4 por ciento en noviembre. El acumulado en lo que va del año llegó a 24,6 por ciento y la variación respecto a noviembre del año pasado es de 28,3 por ciento, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) con la publicación de su Índice de Precios al Consumidor (IPC).
A escala nacional, el IPC fue del 2,5 por ciento en noviembre, acumulando una suba del 27,9 en lo que va de 2025 y del 31,4 en los últimos 12 meses.
REGISTRO
Los rubros que más aumentaron en el NEA durante el mes anterior, fueron: Restaurantes y hoteles, con 3,3 por ciento; transporte, con 3,2 por ciento; Alimento y bebidas no alcohólicas, con 3,2 por ciento; y Comunicación, con 2,8 por ciento.

