El Intendente expuso un diagnóstico crítico sobre la situación financiera, administrativa y laboral del Municipio de Mburucuyá. Aseguró que recibió cuentas en cero, graves irregularidades administrativas, pagos en negro y hasta empleados ficticios. En ese contexto, señaló que su gestión avanza en un proceso de regularización salarial, bancarización de pagos y ordenamiento institucional.
02-TAPA-POLITICA-7El intendente de Mburucuyá, Edgar Galarza, en declaraciones a RadioNord, describió el estado crítico en el que, según afirmó, fue recibido el Municipio al inicio de su gestión.
El Intendente confirmó que la administración local se encuentra «totalmente devastada financieramente y administrativamente», y que derivó en una profunda crisis institucional que obligó a iniciar un proceso de revisión integral de las estructuras de gestión y del funcionamiento interno del Estado municipal.
Galarza sostuvo que la crisis no se limita únicamente a la falta de recursos económicos, sino que también involucraba serias irregularidades administrativas acumuladas durante años. En ese marco, señaló que la gestión entrante debió abocarse a ordenar procedimientos básicos que, según explicó, no se ajustaban a las normas legales vigentes, generando un escenario complejo tanto para la administración como para los trabajadores municipales.
El Jefe comunal remarcó que uno de los primeros diagnósticos realizados estuvo vinculado al sistema de pagos y a la forma en que se administraban los recursos humanos. Según indicó, la ausencia de controles adecuados y de registros formales derivó en prácticas que vulneraban derechos laborales y comprometían la sostenibilidad financiera del municipio.
En este contexto, enfatizó en que el proceso de normalización iniciado por su gestión busca sentar bases administrativas sólidas para el funcionamiento futuro del municipio.
En la misma línea, subrayó que el objetivo central es reconstruir la confianza institucional y garantizar que cada acción administrativa se ajuste a los marcos legales y contables correspondientes.
IRREGULARIDADES EN LOS PAGOS
Y CONDICIONES LABORALES
El Jefe comunal subrayó sobre las irregularidades detectadas en los pagos a concejales y empleados municipales.
Galarza afirmó que «hay los concejales que durante seis años cobraron el negro», una práctica que calificó como «inspectable» y que, según explicó, se realizaba sin recibos formales ni reconocimiento de conceptos laborales básicos como antigüedad o presentismo.
Además, explicó que este sistema informal de pagos generó distorsiones significativas en la estructura salarial del Municipio.
Según detalló, los trabajadores no contaban con recibos de sueldo que reflejaran correctamente su situación laboral, lo que impedía la transparencia administrativa y afectaba directamente los derechos de los empleados.
En ese sentido, Galarza sostuvo que la normalización implica que cada trabajador perciba su salario «como debe ser, con recibos, con su adictivo todo respondiendo a la antigüedad, presentismo».
Ordenamiento institucional
En relación con las acciones implementadas, Galarza explicó que se inició un proceso de regularización del personal municipal con el objetivo de establecer un sistema de pagos transparente y legal. Según detalló, se trabajó en la explicación al personal sobre qué implica la normalización administrativa y de qué manera impactará en sus condiciones laborales.
El Intendente afirmó que la prioridad de su gestión es que cada empleado municipal «pueda contar con un recibo como corresponde con cualquier empleado municipal». En ese marco, señaló que se busca garantizar estabilidad, previsibilidad y respaldo institucional para quienes desempeñan sus funciones de manera regular y conforme a las normas.
Galarza indicó que, al asumir, el Municipio presentaba una situación financiera crítica, al señalar que «recibimos la cuenta en cero». Esta condición, según explicó, limitó las posibilidades de respuesta inmediata, pero no detuvo el proceso de ordenamiento que se está llevando adelante de manera progresiva.
En cuanto a la modalidad de pago, el Intendente adelantó que se trabaja para eliminar el pago en efectivo y avanzar hacia la bancarización total de los salarios. Según expresó, la intención es tramitar «el pago a los empleados en sus cuentas bancarias», promoviendo así mayor transparencia y control en el manejo de los fondos públicos.
«Ñoquis»
Galarza, además, alertó sobre empleados ficticios dentro de la nómina municipal. «Teníamos 300 empleados ficticios que cobraron sueldo», remarcó.
Al profundizar sobre esta situación, explicó que la existencia de estos registros irregulares representó un fuerte impacto en las finanzas municipales y contribuyó al colapso administrativo heredado. Según indicó, la revisión de la planta de personal es una de las tareas centrales para recuperar el equilibrio económico del Municipio.
Galarza remarcó que el proceso de depuración y regularización no tiene como objetivo perjudicar a los trabajadores que cumplen efectivamente sus funciones. Por el contrario, afirmó que se busca priorizar al empleado municipal que trabaja y garantizarle respaldo, estabilidad y legalidad en su relación laboral.
También destacó la importancia de que la comunidad comprenda la magnitud de la situación heredada. En ese sentido, expresó que es necesario adoptar medidas de manera urgente.

