Las intensas ráfagas de viento y la caída de granizo provocaron voladuras de techos, la caída masiva de árboles y el colapso total del tendido eléctrico. El Intendente Edgar Galarza calificó la situación como «uno de los momentos más críticos» en la historia del pueblo.
La localidad correntina de Mburucuyá fue azotada durante la madrugada de este viernes por un temporal de extrema violencia. El fenómeno meteorológico, caracterizado por ráfagas de viento que superaron los registros habituales, dejó un escenario de devastación tanto en la zona urbana como en la rural, manteniendo al pueblo completamente a oscuras.




Desde las primeras luces del día, el panorama reveló la magnitud del daño: decenas de viviendas y galpones perdieron sus cubiertas metálicas, mientras que árboles de gran porte fueron arrancados de raíz, bloqueando las principales arterias y accesos. El colapso de postes de alta y media tensión ha paralizado el suministro eléctrico, y las cuadrillas de la Dirección de Energía (DPEC) prevén que las tareas de restablecimiento demandarán varias horas de trabajo intenso.
El Intendente local, Edgar Galarza Florentín, junto al Viceintendente Sebastián Guastavino Kalataki, recorrieron las zonas más afectadas desde temprano. Conmovido por la situación de las familias damnificadas, Galarza fue contundente: “Es uno de los momentos más críticos que nos toca vivir”.





El equipo municipal reconoció que la capacidad de respuesta local se encuentra al límite. «No sabemos por dónde empezar. Vamos a necesitar la ayuda de todos los vecinos y, principalmente, el apoyo del Gobierno Provincial para paliar esta grave situación», señalaron fuentes oficiales, remarcando la necesidad urgente de asistencia social y maquinaria para el despeje de escombros.
Operativo de emergencia
Actualmente, personal de Defensa Civil y cuadrillas municipales trabajan en el despeje de calles para permitir la movilidad de los servicios de emergencia. Se está llevando a cabo un relevamiento oficial para determinar el número total de evacuados y la cuantía de los daños materiales, con el fin de coordinar la llegada de ayuda desde la capital provincial.
Recomendaciones a la población: Las autoridades solicitan encarecidamente a los habitantes no circular por las calles si no es estrictamente necesario. El peligro persiste debido a la presencia de cables de alta tensión caídos y estructuras que aún presentan riesgo de colapso.

