En un paso fundamental para el abordaje de las urgencias de salud mental y la prevención del suicidio, los ministerios de Seguridad y de Salud Pública de Corrientes formalizaron la firma de un nuevo protocolo conjunto.
La medida busca garantizar que toda persona rescatada en situación de crisis extrema en el puente interprovincial General Manuel Belgrano reciba asistencia inmediata y eficaz por parte del sistema sanitario público. Hasta la implementación de este acuerdo, la articulación posterior al rescate solía presentar fallas que impedían un seguimiento efectivo de los pacientes.
En contacto con EL LIBERTADOR, Gustavo Gómez, actual director de Salud Mental y Adicciones del Ministerio de Salud Pública de la Provincia de Corrientes, analizó los desafíos técnicos y jurisdiccionales que plantea el viaducto como escenario crítico.
Ante los recurrentes incidentes en el lugar, Gómez abordó las propuestas técnicas destinadas a mitigar la situación, entre las que se destacan la instalación de un vallado de protección física o, eventualmente, la restricción del tránsito peatonal.
No obstante, el funcionario hizo especial hincapié en que la ejecución de estas reformas estructurales no depende únicamente del Gobierno provincial. «Al ser un distrito nacional, tenemos que lograr un consenso con la Nación», precisó Gómez, aclarando que dichas medidas de seguridad exceden el marco de la potestad netamente provincial. Mientras se gestionan las autorizaciones y consensos correspondientes con el ámbito federal, la administración local ha concentrado sus esfuerzos en optimizar la red de contención inmediata en territorio.
El protocolo recién implementado establece una cadena de intervención clara que involucra tanto a fuerzas de seguridad como a profesionales de la salud. De forma operativa, el esquema de rescate se activa con la participación de la Policía de Corrientes (con énfasis en el personal de las Comisarías Primera y Segunda que custodian la zona), la Gendarmería Nacional, el servicio de emergencias médicas 107, y agrupaciones civiles voluntarias como los Ángeles del Puente, además de cualquier ciudadano particular que intervenga en el auxilio primario.
Una vez asegurada la integridad física de la persona, el sistema médico provincial asume la responsabilidad clínica inmediata de manera coordinada.

