La tranquilidad de la comunidad educativa del Instituto Monseñor Roubineau se vio alterada en las últimas horas tras el hallazgo de mensajes amenazantes en las instalaciones del establecimiento.
A través de un comunicado oficial, el Equipo de Conducción de la institución confirmó que se identificó una inscripción en el baño de varones que advierte sobre un posible ataque, coincidiendo con una serie de retos o amenazas que han circulado recientemente en redes sociales.

La situación, que apunta específicamente a la jornada de este viernes 17, obligó a las autoridades escolares a activar de manera inmediata el protocolo institucional de resguardo, notificando a las familias y reforzando las medidas de seguridad para garantizar la integridad de los alumnos, docentes y personal no docente.
UN FENÓMENO QUE TRASCIENDE LA PROVINCIA
Lo que podría leerse como un hecho aislado en la Capital correntina es, en realidad, el síntoma de una problemática latente a escala nacional. En los últimos meses, diversos colegios de Argentina han reportado episodios de similares características: pintadas en pupitres o paredes de baños y mensajes en plataformas como TikTok o WhatsApp que anticipan «masacres» o tiroteos.

Especialistas en seguridad y psicología juvenil advierten que, si bien muchos de estos casos terminan siendo bromas de mal gusto o el resultado de retos virales, la respuesta institucional no puede ser la subestimación.
En este contexto, el comunicado del Roubineau enfatiza la necesidad de un «acompañamiento activo» por parte de los padres.
»Es fundamental ayudar a los adolescentes a comprender las consecuencias legales y sociales de estos contenidos. Escuela y familia deben trabajar juntas para sostener una convivencia basada en la paz», señalaron desde la conducción del instituto.
MEDIDAS Y PREVENCIÓN
Ante la psicosis que suelen generar estos episodios, el colegio instó a las familias a:
- Fomentar el diálogo: escuchar las inquietudes de los estudiantes sin criminalizarlos, pero marcando límites claros.
- Uso responsable de redes: supervisar el consumo de contenidos que promueven la violencia o el pánico social.
- Comunicación inmediata: reportar cualquier mensaje sospechoso que circule en grupos de pares antes de su viralización.
Por el momento, se espera que el clima en el establecimiento sea de «alerta controlada» durante las próximas horas, mientras las autoridades educativas y, eventualmente, las fuerzas de seguridad, monitorean el desarrollo de la jornada escolar.

