Desde hace un par de días están detenidos y derivados a la comisaría de Tapebicuá dos personas del sexo masculino, vinculadas a un confuso hecho que apunta a aclararse.
La particularidad es que ambos ciudadanos participaron de otro hecho que nunca llegó a aclararse. La misma persona, el mismo chofer y el mismo camión ahora están en la picota, con una notable repercusión en toda la costa del Uruguay.
Desde hace más de 24 horas se espera que el fiscal dé vía libre al pedido de allanamiento que ha hecho la Policía provincial, a través del jefe del PRIAR de La Cruz, comisario mayor Lugo, quien actuó en las diligencias junto al comisario de la localidad, Claudio Fernández.

En orden a la conmoción que se ha generado, y atento a que se trata de hechos repetitivos, desde la capital el jefe del PRIAR provincial, Gerardo Torres, ordenó la asistencia en calidad de apoyo de los jefes del PRIAR de Alvear, de Virasoro y de Desiderio Sosa, junto al comisario Monzón, de Capital, en previsión de la necesidad de realizar allanamientos en simultáneo.
Hasta el momento, la jueza subrogante Marta Legarreta, jueza de familia que quedó en la feria judicial, aunque permanece en su despacho, no ha recibido el pedido formal del fiscal Facundo Sotelo, lo cual conspira contra el éxito de las investigaciones que, conforme al nuevo código, las dirige el Ministerio Público, dejando en un rol secundario al personal policial, cuya diligencia es reconocida en el ámbito de la producción.
Aun así, las fuerzas del PRIAR de las distintas localidades permanecen, en una jornada calurosa, a la espera de que finalmente el fiscal haga el pedido a la jueza de garantías, que es quien está habilitada a dar luz verde a la Policía, aunque nada puede hacer mientras la Fiscalía no impulse las medidas de rigor en estos casos.
Aunque este medio ha tratado con prudencia el caso para no interferir en la investigación, el hecho tomó, a través de las redes, alcance provincial.

