Le ha pasado a más de un trader principiante y en más de una ocasión. Con entusiasmo, analizan los gráficos, dan con la dirección del precio y cierran su operación con pips positivos. Y a pesar de que procedieron acertadamente, se han encontrado con que no obtuvieron ninguna ganancia. O peor, que han quedado en números rojos.
Entonces, ¿cómo pasó esto? Y no, no se trata de un hackeo a tu perfil. Lo que ha sucedido es que has ignorado los costos operativos, un factor que no te conviene perder de vista. Las promociones de brokers que dan bono de bienvenida sin depósito, pueden dar la impresión de que es gratis operar en los mercados financieros. Como si el dinero fuese directamente a tus bolsillos.
Pero esto no es así. Cada apertura y cierre de operaciones, funciona en un engranaje financiero que cobra por el uso de la infraestructura, y por la conexión que te da con el mundo. Se trata del spread, las comisiones directas y el swap nocturno. Conócelos y aprende a controlarlos. De lo contrario, podrías perder tus fondos, sin siquiera entender cómo.
El spread: el peaje que pagas al subir a la autopista
Se trata del costo más común de todos y el primero con el que te toparás. Existe en las casas de cambio propiamente dichas, que te cobran este costo en el momento de cambiar divisas para ir de vacaciones, por ejemplo. Generalmente hay dos. Uno alto al comprar y otro más bajo si lo que deseas hacer es vender tus billetes.
En las plataformas de trading aparecen en inglés como Precio Ask (el de compra) y Precio Bid (el de venta) Esa ínfima diferencia entre ambos es el spread. Se trata del margen de beneficio del intermediario que obtiene por facilitarte la contraparte.
En el momento preciso en que compras o vender, tu operación arranca en negativo. Has pagado tu derecho a operar, a estar en el juego.
Spreads fijos frente a spreads variables
Los spreads flotantes, son aquellos cuya distancia entre la compra y la venta se ensancha o achica, según la hora del día. En lo que respecta al un par popular como EUR/USD, su spread suele ser muy ajustado en los momentos de mayor actividad. Durante la apertura de Londres o Nueva York, por ejemplo.
No sucederá lo mismo si operas durante la noche, o segundos antes de una noticia que impacte en el mercado. En esas circunstancias, podrás toparte con una brecha enorme, que te hará pagar muy caro la entrada y salida del mercado.
Las comisiones directas: el precio de la transparencia
Hay otra opción que es recurrir a cuentas profesionales donde el spread es casi inexistente. En este tipo de servicios, que se conocen como cuentas ECN o de acceso directo, ves el precio puro del mercado interbancario, sin que se le sumen recargos.
Pero, aunque parezca muy conveniente, aplican también sus gastos. En este caso te cobrarán una comisión fija por lote o volumen negociado. Se cobran por vuelta completa, cubriendo la apertura y el cierre de la orden.
La trampa mortal para quienes hacen scalping
Hay una forma de operar que puede convertir una jornada ganadora en una deplorable. Es el scalping, una táctica en la que se abren veinte o treinta operaciones, con el fin de obtener unos pocos pips en cada una.
En este caso, la acumulación de comisiones fijas termina por tomar una gran parte del rendimiento antes de que termine el día. Lo que podrían ser grandes ganancias, terminan convirtiéndose en pérdidas abismales.
El swap: la factura invisible por pasar la noche
El swap o rollover, es el costo o beneficio derivado de una posición abierta, de un día para otro. Puede tomarte por desprevenido si no prestas atención.
Su existencia se debe a que detrás en el Forex no se negocia con dinero físico. En realidad, se opera con contratos por diferencia con dinero apalancado. En esencia, estás pidiendo prestada una moneda, a una tasa de interés determinada con el fin de adquirir simultáneamente otra que paga su propio rendimiento.
Cuando la diferencia de tasas juega en tu contra
Los bancos centrales de cada nación son los que establecen las tasas de interés. Cuando compras una divisa que tiene una tasa oficial más baja que la que vendiste, la diferencia matemática juega en tu contra.
Es una desventaja que el sistema te cobrará cada medianoche, debitándolo el importe de tu cuenta. Y en el caso en el que dejes correr una operación que da pérdida durante semanas, como esperando un milagro, a esto se sumará el swap negativo acumulado noche tras noche, profundizando las pérdidas.
Cómo proteger tu balance
El éxito en Forex radica en gestionar las operaciones con precisión matemática. El spread, las comisiones y el swap son simples costos de distribución y logística, propios de la industria financiera.
En esencia debes evitar operar a ciegas. Evalúa siempre si el recorrido potencial de una operación justifica con creces el peaje que se cobrará una entrada. También el costo de volumen y el correspondiente interés para sostenerlo en el tiempo.
Considera los gastos que deberás cubrir antes de iniciar una operación. De ese modo, estará protegiendo debidamente tu capital.

