El recordado paí Julián Zini escribió hace mucho la letra de un chamamé que muchos correntinos recuerdan cuando hacen falta unas palabras de aliento. «Por eso digo, para salvarse, hay que juntarse y arremangarse. ¡Néike, chamigo!», reza el estribillo que más que poema es un llamado a la solidaridad de la gente con los más necesitados. Es justamente lo que por estos días están demostrando las incontables campañas para ayudar a las familias de los barrios costeros que ya sufren los embates del agua del Paraná con una crecida que amenaza con ser histórica.
En las redes sociales comenzaron a hacerse virales los videos y fotografías que muestran las casas alcanzadas por el río y la angustia y desesperación de los habitantes en los barrios costeros de la Capital y de varias localidades del Interior. Pero inmediatamente después, también comenzaron a aparecer cuentas de personas y asociaciones civiles que difundieron colectas y acciones como ollas populares para colaborar con lo más urgente para las familias afectadas cuyo número exacto se desconoce.






HACE FALTA
Es en Facebook, donde más se comparten esta clase de iniciativas. Con las palabras «Ayuda para los inundados Corrientes», aparecen nombres de particulares y organizaciones que ponen el hombro para ayudar. Independientemente de la colecta, el pedido es el mismo: «Recibimos alimentos no perecederos, ropa, abrigo, calzados, artículos de limpieza y de higiene personal». Se trata de los insumos que más hacen falta.
Los alimentos y el agua mineral se reparten en cada visita y también se emplean para preparar las ollas populares de las que se alimentan decenas de vecinos y vecinas. En el caso de la ropa y los calzados son de urgente necesidad porque en la mayoría de los casos, el agua dejó a los habitantes de las costas con lo puesto. Pero, además, los artículos de limpieza, principalmente desinfectantes, también resultan de vital importancia porque el agua y la humedad pueden traer aparejadas bacterias y otros microorganismos que ponen en riesgo la salud de la gente.
LOS ANIMALES
También están las campañas para socorrer a las mascotas que son abandonadas en medio de la desesperación por huir de las aguas. En este caso, el principal pedido es el alimento balanceado para perros y gatos, los transportadores para poder rescatarlos y los vehículos para llevarlos a salvo a los refugios que se improvisaron.
Por todos y para todos los afectados, la movida solidaria una vez más resurge como el refugio ante la angustia por este irrefrenable fenómeno natural.
