El incremento de fraudes en plataformas digitales ha generado un alerta en el ámbito judicial, especialmente respecto de operaciones comerciales realizadas a través de Instagram. La Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (Ufeci), dependiente del Ministerio Público Fiscal, advirtió sobre un aumento significativo de casos en los últimos años. Usuarios que realizaron pagos por productos ofrecidos en esta red social no recibieron la mercadería y, en muchos casos, sus datos personales fueron sustraídos, incluyendo información sensible como números de tarjetas de crédito.
La Ufeci, a cargo del fiscal general Horacio Azzolin, difundió una serie de medidas preventivas con el objetivo de proteger a los consumidores y asegurar que, en caso de resultar víctimas, puedan presentar denuncias sólidas, resguardando todas las evidencias pertinentes. La oficina enfatizó que, aunque muchos comercios y emprendedores realizan transacciones de manera confiable, Instagram presenta características que facilitan el engaño a potenciales compradores. La imposibilidad de verificar físicamente productos, vendedores o locales incrementa el riesgo de estafas.
La comunicación oficial recalca que la prevención y la información son esenciales para disminuir la exposición a fraudes. La Ufeci subrayó que un análisis cuidadoso de las cuentas, publicaciones y características de los perfiles puede reducir considerablemente las probabilidades de ser víctima de una estafa digital. El organismo puntualiza que el conocimiento de los indicadores de fraude constituye la primera barrera de defensa para los usuarios de la plataforma.
INDICADORES DE
FRAUDE EN CUENTAS DE INSTAGRAM
Entre los aspectos a considerar, la Ufeci señaló que la cantidad de seguidores de una cuenta puede ser engañosa. Las cuentas fraudulentas pueden aparentar legitimidad mediante la compra de seguidores o aprovechar la suplantación de perfiles genuinos mediante accesos ilegítimos. De esta manera, un perfil aparentemente confiable puede ocultar operaciones fraudulentas detrás de la apariencia de popularidad.
La frecuencia y antigüedad de las publicaciones constituyen otro indicador. Una cuenta real suele publicar contenido de manera periódica, generalmente una vez al día, mientras que las cuentas fraudulentas pueden presentar pocas publicaciones realizadas en cortos intervalos de tiempo. El organismo recomienda examinar las fechas de las publicaciones para identificar patrones sospechosos, como la ausencia de historial prolongado o publicaciones concentradas en períodos breves.
Otro indicador relevante es la restricción de comentarios. La UFECI explicó que los perfiles fraudulentos limitan la posibilidad de que los usuarios alerten sobre irregularidades, evitando que quienes hayan sido víctimas puedan advertir a otros potenciales compradores. Esta práctica constituye una señal de alerta respecto de la transparencia del vendedor y de la veracidad de sus ofertas.
La oficina también señaló la importancia de revisar la información de la cuenta, disponible al hacer clic en los tres puntos de la aplicación. Cambios frecuentes de nombre, creación reciente del perfil y ubicación inconsistente entre el lugar declarado y el país desde donde opera la cuenta son elementos que deben ser evaluados cuidadosamente. Esta información permite advertir posibles inconsistencias en la operación comercial y la localización real del vendedor.
Acciones ante un fraude
En caso de ser víctima de una estafa, la Ufeci recomienda una serie de medidas específicas. En primer lugar, guardar capturas de pantalla de todo el material relacionado con la operación, incluyendo la cuenta del vendedor, las publicaciones y la publicidad que condujo a la compra. Esta documentación constituye evidencia directa para la presentación de la denuncia.
Asimismo, la oficina aconseja registrar la URL de la cuenta, dado que las cuentas fraudulentas suelen cambiar de nombre con frecuencia. Tomar nota de la dirección exacta del perfil es relevante para la tramitación de denuncias y el seguimiento de la investigación judicial.
Es recomendable también documentar los mensajes intercambiados con el vendedor, ya sea dentro de Instagram o a través de aplicaciones de mensajería como WhatsApp o correo electrónico. En este último caso, los chats pueden exportarse como archivos que servirán como evidencia adicional para la denuncia.
En cuanto a los pagos, si la operación se realizó mediante transferencia bancaria, es crucial anotar el CBU o CVU del destinatario e informar a la entidad financiera lo antes posible. En el caso de pagos con tarjeta de débito o crédito, la Ufeci indica contactar inmediatamente a la operadora para bloquear el uso indebido de los datos.
El organismo también alertó sobre el riesgo de haber compartido documentos personales. De ser así, se recomienda solicitar la renovación del documento para evitar que pueda ser utilizado de manera fraudulenta. La inscripción del documento en un registro de documentos cuestionados protege al titular frente a posibles delitos de suplantación de identidad.
Revisión de referencias
La búsqueda de referencias sobre un vendedor puede incluir la verificación en la misma red social, foros de internet y otras plataformas como Facebook y TikTok. La Ufeci destacó que estas cuentas fraudulentas a menudo están vinculadas a múltiples canales, apareciendo como historias, reels o mediante enlaces a sitios web externos. El análisis de la reputación del vendedor en diferentes entornos digitales contribuye a confirmar su legitimidad y prevenir el fraude.
El organismo remarcó que la recopilación de información previa a la compra constituye un paso fundamental para la seguridad digital. Consultar opiniones de otros usuarios y revisar reportes sobre fraudes anteriores ayuda a los compradores a tomar decisiones informadas. La prevención a través del análisis detallado de la actividad de la cuenta se convierte en una estrategia esencial para la protección del consumidor.

