En las últimas horas, los efectivos de la Gendarmería Nacional secuestraron 300 ampollas de fentanilo en la provincia de Corrientes. El operativo, realizado por el Escuadrón 47 «Ituzaingó», marca el primer caso registrado de esta potente y peligrosa sustancia en territorio correntino.
El procedimiento tuvo lugar sobre el kilómetro 18 de la Ruta Provincial 34, en las inmediaciones del cementerio Santo Tomás, una zona estratégica que delimita el tránsito entre Corrientes y Misiones. Durante un control vehicular de rutina, los uniformados interceptaron un automóvil particular (identificado como un taxi conducido por un hombre oriundo de Posadas) en cuyo habitáculo se detectaron anomalías que derivaron en una requisa exhaustiva.


Tras la inspección, los agentes hallaron tres cajas de cartón ocultas que contenían las ampollas rotuladas. El conductor, cuya identidad permanece en reserva, confesó carecer de cualquier documentación que avalara la procedencia o el transporte legal de la medicación. La justicia federal tomó cartas en el asunto de inmediato: el Ministerio Público Fiscal de la Nación atribuyó el hecho al detenido, quien ya se encuentra bajo prisión preventiva mientras se investiga el posible desvío del circuito legal de medicamentos.
Las primeras líneas de investigación sugieren que la sustancia habría sido fabricada en un laboratorio de Paraguay.
La Fiscalía Federal dispuso del secuestro de la droga, y también la incautación del vehículo y otros elementos de interés para la causa, manteniendo al implicado incomunicado.

