La memoria de la gesta de Malvinas guarda una estrecha y profunda relación con la identidad de los pueblos del Interior correntino. Saladas, “cuna de héroes”, volvió a demostrar este sábado 30 de mayo que el paso del tiempo no desdibuja la gratitud hacia sus hijos más ilustres. En una emotiva jornada cívica, el municipio junto a las instituciones de la comunidad rindió homenaje al Sargento (Post Mortem) de Gendarmería Nacional Marciano Verón, al cumplirse el 44° aniversario de su heroico paso a la inmortalidad en el archipiélago austral.
La plaza del barrio Centenario, que lleva con orgullo el nombre del gendarme caído, fue epicentro del recuerdo. Allí se congregaron autoridades locales, delegaciones escolares, fuerzas de seguridad, vecinos y, de manera muy especial, los veteranos de guerra y familiares directos, unidos en el sentimiento unánime de “malvinizar cada rincón del Taragüi”.


La fecha posee un doble significado para la comunidad saladeña: cada 30 de mayo se conmemora además el “Día del Soldado Saladeño Veterano de Malvinas”, una efeméride institucionalizada precisamente en memoria del sacrificio de Verón y como un reconocimiento permanente a todos los excombatientes de la localidad.


Patriotismo y emoción
El acto oficial dio inicio con el izamiento del Pabellón Nacional, ceremonia que estuvo encabezada por el intendente Noel Gómez, junto a la viceintendenta Ana Diez, y el director de la Unidad Regional VII de la Policía de Corrientes, comisario mayor Francisco Javier Ramírez. Acto seguido, los presentes unieron sus voces en las estrofas del Himno Nacional Argentino.


El respeto y la fe marcaron el momento de la invocación religiosa, oficiada por el cura párroco Martín Daniel González. Uno de los pasajes más conmovedores de la mañana se vivió durante la colocación de la ofrenda floral al pie del monumento y el posterior minuto de silencio, un tributo que contó con la sentida participación de don Jesús Berón, hermano del héroe homenajeado.
A la hora de los discursos, la profesora Soledad Sandoval tomó la palabra en representación de la docencia desde el Instituto Superior Santa Rita. Seguidamente, el jefe comunal Noel Gómez se dirigió a los presentes, subrayando que el legado de valentía, patriotismo y compromiso de Marciano Verón constituye un faro moral ineludible para las generaciones presentes y futuras de saladeños. Tras el retiro de las banderas de ceremonia, la frescura y el compromiso de la juventud se hicieron presentes con un punto alusivo a cargo de los alumnos de la Promoción 2026 del Colegio Secundario Colonia Cabral.


Procesión al solar natal en paraje Lomas
Fiel a una tradición que fusiona la historia con el arraigo cultural de la región, una vez desconcentrado el acto en la plaza, la comitiva se trasladó hacia el paraje Lomas. En ese entorno rural se encuentra el solar natal de Marciano Verón, el suelo donde forjó sus primeros sueños antes de partir a defender la soberanía nacional.
En el monolito que señaliza este sitio histórico y turístico, se depositó una nueva ofrenda floral. Rodeados del paisaje correntino, familiares y veteranos de Malvinas compartieron anécdotas y momentos de profunda intimidad, reafirmando que el agradecimiento del pueblo de Saladas hacia quienes entregaron su vida en el Atlántico Sur es un compromiso inalterable que se transmite de generación en generación.







