La cúpula de la Policía de Corrientes decidió desplazar al titular de la Comisaría Primera de la ciudad tras el ataque sufrido por una cabo. El agresor, pareja civil de la víctima, habría reaccionado ante una presunta «conducta impropia» del jefe policial hacia la mujer. La uniformada permanece internada con fractura de mandíbula.
La ciudad de Saladas no sale de su asombro. Lo que comenzó como un festejo institucional por el día de la Policía provincial viró en un grave caso de violencia de género y un escándalo administrativo que ya se cobró la cabeza de un jefe policial.
En las últimas horas, la Jefatura de Policía de la Provincia procedió a relevar de su cargo al jefe de la Comisaría Primera Abel Amaro, quien quedó sujeto a una investigación judicial y administrativa tras un aberrante hecho de violencia de género que dejó a una cabo hospitalizada.
El detonante fue la salvaje golpiza que recibió la funcionaria policial por parte de su pareja civil tras participar de una cena oficial de la fuerza el pasado viernes por la noche.
La investigación está a cargo del fiscal de Saladas, Osvaldo Ojeda, dado que el ataque se produjo en un contexto de violencia de género contra una mujer por parte de un civil.
El detonante del desplazamiento del cargo
Si bien el agresor físico es la pareja de la víctima, la institución policial puso el foco en lo ocurrido durante el evento previo. Según el comunicado oficial, testimonios incorporados a la causa hacen referencia a una «presunta conducta impropia» por parte del titular de la Comisaría Primera hacia la mujer policía.
Esta situación habría motivado la reacción de la pareja de la mujer, desencadenando la agresión física posterior en el domicilio que compartían.
Ante la gravedad de los elementos, la Dirección General de Asuntos Internos inició actuaciones de oficio para determinar las responsabilidades administrativas del jefe policial, disponiendo su inmediato apartamiento del cargo «en virtud de las facultades conferidas» para garantizar la transparencia del proceso.
Salvada por su pequeño hijo
El ataque fue de una ferocidad inusitada. La víctima sufrió traumatismo de cráneo, un cefalohematoma frontal y fractura de mandíbula, lesiones que condujeron en un primer momento a su internación en el Hospital María Auxiliadora y posterior traslado a la Capital.
La tragedia no fue mayor gracias a la intervención del hijo menor de la mujer. El niño, al presenciar cómo el hombre —quien se encontraría bajo los efectos del alcohol— atacaba a su madre con golpes de puño y patadas, logró tomar un teléfono y dar aviso a su abuela. «La salvó su hijo, si no, la mataba», confiaron allegados a este medio.
Indignación por la libertad del agresor
Mientras la cabo lucha por su recuperación con el «rostro desfigurado», la familia de la víctima manifestó su profunda indignación a través de las redes sociales.
Es que, a pesar de la gravedad de las lesiones, el agresor habría recuperado la libertad a las pocas horas del hecho tras hacer efectivo el pago de una fianza monetaria dispuesta por la justicia.
Desde la Policía de Corrientes reafirmaron que no se tolerará ninguna conducta que «comprometa la imagen y los valores de la institución», asegurando que el caso será abordado con «celeridad y firmeza» bajo los lineamientos del Ministerio de Seguridad.

