La víctima sufrió traumatismo de cráneo y fractura de mandíbula. Ocurrió tras la fiesta institucional de la fuerza. La rápida intervención de su hijo menor evitó un desenlace fatal. La familia denunció que el agresor recuperó la libertad bajo fianza.
Un aberrante hecho de violencia de género conmociona a la ciudad de Saladas. Una joven cabo de la Policía de Corrientes debió ser internada de urgencia con lesiones severas en el rostro y la cabeza, tras sufrir una salvaje agresión física por parte de su pareja. El ataque se desencadenó tras la finalización de los festejos institucionales por el día de la fuerza provincial.
Según confirmaron fuentes consultadas por EL LIBERTADOR, la secuencia se inició durante la noche del viernes en el evento oficial del que participaron autoridades policiales y representantes de diversas instituciones locales. Tras retirarse del agasajo y dirigirse a la vivienda que compartían, se habría generado una discusión en la que el hombre —quien se habría encontrado bajo los efectos del alcohol— atacó a la mujer con golpes de puño y patadas dirigidos a la cabeza y al rostro.
«Estaba en la fiesta de la Policía y ahí empezó. Después, en la casa le pegó mal, casi la mata», reveló de manera contundente una fuente cercana al caso a este medio.
UN NIÑO SALVÓ A SU MADRE
La ferocidad del ataque fue presenciada por los hijos menores de la pareja. En medio de la desesperante situación, uno de los niños logró dar aviso telefónico a su abuela para pedir auxilio inmediato, intervención que resultó determinante para detener la golpiza y evitar un desenlace aún más trágico.
Como consecuencia de las agresiones, la uniformada fue asistida y derivada de urgencia al Hospital María Auxiliadora de Saladas. Trascendió que habría sufrido traumatismo de cráneo, cefalohematoma frontal y un traumatismo severo en la zona maxilar.
INDIGNACIÓN FAMILIAR Y LIBERTAD BAJO FIANZA
A través de las redes sociales, Raquel G Ayala, hermana de la víctima, visibilizó la gravedad del hecho y confirmó que la cabo continúa internada a la espera de ser derivada a un centro médico de mayor complejidad en la Capital provincial, debido a que presenta «el rostro desfigurado y la mandíbula fracturada». Mientras que el agresor «recuperó su libertad mediante el pago de una fianza».
Ayala relató que su hermana se encuentra con vida gracias a la rápida intervención de su hijo, quien logró llamar a su abuela para que acudiera de inmediato al domicilio.
Paralelamente, la conmoción en la comunidad saladeña dio paso a la indignación al trascender las medidas dispuestas por la Justicia. Si bien el sujeto fue aprehendido en forma preventiva en las primeras horas posteriores al hecho, habría recuperado la libertad tras hacer efectivo el pago de una fianza monetaria.
En el caso toma intervención la Comisaría de la Mujer y el Menor de Saladas, organismo que lleva adelante las actuaciones de rigor para remitir la causa a la unidad fiscal en turno.

