La cartera sanitaria provincial definió el cronograma para una de las acciones preventivas más importantes del año.
El próximo 11 de marzo se lanzará oficialmente la campaña de vacunación, una fecha que marca un adelanto respecto a años anteriores, cuando el proceso solía comenzar a mediados de abril.
Según explicó el titular del área, este inicio temprano es posible gracias a que el Gobierno nacional anticipó la entrega de las dosis.
El foco de la campaña estará puesto inicialmente en el personal de salud, los adultos mayores y la población escolar.
Respecto a este último grupo, se hizo un especial llamado a los tutores para que completen las autorizaciones necesarias, ya que en operativos previos la concurrencia en las escuelas fue inferior a la capacidad preparada.
La vacuna de este año incluye protección contra la variante H3N2 de influenza A, aunque se aclaró que las dosis aplicadas el año pasado ya ofrecían cobertura contra esta cepa.
INCERTIDUMBRE
Más allá de la logística de vacunación, el escenario sanitario está marcado por la preocupación ante los incumplimientos financieros de la administración nacional.
El Ministro fue tajante al señalar la incertidumbre que rodea al programa Incluir Salud, el cual cubre prestaciones críticas como medicamentos de alto costo, pañales, sillas de rueda y, fundamentalmente, el servicio de diálisis para pacientes sin obra social.
Según las fuentes oficiales, la cápita que envía Nación es insuficiente y se ha generado una deuda significativa con los prestadores, responsabilidad que está recayendo actualmente sobre las arcas provinciales.
Asimismo, existe una alerta por la posible discontinuidad del plan Remediar, encargado de proveer medicamentos básicos a los centros de atención primaria.
Ante este panorama, la Provincia ha decidido reforzar la producción en la Planta de Medicamentos de Corrientes (Plamecor), tras haber saneado sus deudas y ampliado su presupuesto operativo. En una medida estratégica para reducir costos, Salud Pública también confirmó que está gestionando la importación de medicamentos desde la India, lo que permitiría abastecer el sistema con valores sensiblemente menores a los del mercado tradicional.

