Ante la inminente llegada del fenómeno meteorológico El Niño, la Provincia despliega una estrategia preventiva que marca un cambio de paradigma en su historia agropecuaria. El ministro de Producción, Walter Chávez encabeza una intensa agenda de trabajo en el Interior provincial, reuniéndose con entidades rurales y productores para coordinar acciones operativas.
A diferencia de las históricas inundaciones de 1998 o 2016, hoy el campo correntino combina su arraigada capacidad de resiliencia con el poder de la información en tiempo real, reafirmando la fuerza de una provincia que sostiene el motor económico del país.
MANEJO GANADERO Y SANEAMIENTO HÍDRICO
El titular de la cartera productiva puso énfasis, durante una entrevista con LT7, en la ganadería, como columna vertebral de la economía provincial, señalando que exige decisiones firmes antes de que el agua avance sobre las cuencas vulnerables.

Fue así que reasltó que, en un territorio donde el 80 por ciento de los más de 5.000 establecimientos corresponden a pequeños y medianos productores, «la recomendación central es evitar la inacción».
Ante la limitación de campos altos, Chávez indicó que desde Producción se promueve achicar el rodeo mediante la venta paulatina de hacienda de descarte.
En paralelo, especificó que el esquema de prevención demanda un esfuerzo compartido: mientras el Estado interviene en la red hídrica pública, cada productor debe realizar el mantenimiento, desmalezamiento y profundización de los canales dentro de sus propios campos para garantizar un drenaje fluido.
EL «DOBLE FLANCO»
El Ministro advirtió que la geografía de Corrientes plantea un reto particular: la combinación de precipitaciones copiosas con la crecida de los ríos Paraná y Uruguay, los cuales actúan como un tapón hidráulico que frena el escurrimiento natural de los cursos internos.
Este escenario impacta de forma diversa según el rubro. Por un lado, está el sector arrocero, donde se ajustan los diseños hídricos al inicio de la campaña para prevenir anegamientos en los lotes. Por otro, el frutihortícola, que apuesta al factor tiempo para extender la cosecha hasta finales de octubre y comercializar la producción sin pérdidas severas.
Chávez remarcó que la estrategia apunta a la integración regional, con la articulación de agendas de gestión y emergencia con Chaco, Misiones y Entre Ríos para consolidar un bloque de respuesta ante eventos climáticos severos.
Las claves estratégicas

El Ministro de Producción hizo especial hincapié sobre la relevancia de la información como herramienta de cambio. «La diferencia hoy radica en la comunicación. El acceso a la información y las redes sociales colocan al productor en otro lugar para anticipar decisiones, más allá de su experiencia empírica», aseveró Chávez.
El funcionario reparó además en otra variable crucial: acción preventiva sin especulación. «Sabemos que el pequeño productor cuida su hacienda porque es su único capital, pero es peor encontrarse con el agua al cuello y no tomar medidas a tiempo, perdiendo lo poco que se tiene», remarcó.
«Más allá de estos fenómenos climáticos recurrentes, los productores no bajan los brazos. No venden todo para tomarse un año sabático: al año siguiente vuelven a apostar con lo que les quedó, poniéndole el pecho a la situación», destacó Walter Chávez para poner en alto la cultura del trabajo correntino.

