El Gobierno nacional elevó de 300 a 550 kWh mensuales el tope de consumo eléctrico bonificado para el Nordeste y el Noroeste durante el verano y creó el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados. Además, reemplazó al Rase, fijó el acceso al beneficio para hogares con ingresos inferiores a tres Canastas Básicas Totales y aplicó criterios patrimoniales para definir la elegibilidad.
03-POLITICA-9El Gobierno nacional oficializó la implementación del nuevo Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), una política que redefine los criterios de acceso y alcance de los beneficios tarifarios en todo el país, con un énfasis particular en las regiones del Norte Grande argentino.
En este contexto, el Noreste argentino (NEA) adquiere centralidad a partir de la decisión de elevar el tope de consumo eléctrico subsidiado, atendiendo a condiciones estructurales vinculadas al clima, la matriz energética y el acceso desigual a servicios básicos.
La medida establece que, para las provincias del NEA y del Noroeste argentino (NOA), el límite mensual de consumo de energía eléctrica con subsidio se incrementa de 300 a 550 kilovatios hora. Esta modificación se inscribe dentro de una reformulación integral del esquema de subsidios, orientada a una focalización más precisa del gasto público y a la incorporación de criterios técnicos y territoriales.
La Secretaría de Energía fue la encargada de reglamentar la implementación operativa de este nuevo régimen, al tiempo que resolvió postergar su entrada en vigencia efectiva desde febrero, con el objetivo de garantizar una transición ordenada y permitir la adecuación de los sistemas administrativos y de facturación de las distribuidoras.
De acuerdo a la misma, el nuevo esquema busca corregir asimetrías históricas en el tratamiento tarifario entre regiones, especialmente aquellas vinculadas a la demanda energética estacional. En el caso del NEA, las altas temperaturas durante gran parte del año generan una necesidad intensiva de consumo eléctrico, fundamentalmente para refrigeración, en un contexto donde el acceso a redes de gas natural es limitado o inexistente.
La decisión se apoya en un enfoque de equidad territorial, reconociendo que la electricidad en el Norte argentino cumple una función esencial para la habitabilidad de los hogares, más allá de consideraciones asociadas al confort, y que las políticas públicas deben contemplar estas particularidades regionales.
EL AUMENTO DEL
TOPE SUBSIDIADO EN EL NEA
El incremento del tope de consumo subsidiado a 550 kWh mensuales para el NEA representa un cambio sustantivo respecto del esquema anterior, que fijaba un límite uniforme de 300 kWh para todo el país durante el período estival. Esta ampliación implica un aumento de hasta el 83 por ciento en el bloque de energía alcanzado por el subsidio en las zonas clasificadas como muy cálidas.
La medida alcanza específicamente a los meses de diciembre, enero y febrero, considerados el trimestre estacional de verano, cuando se registra el mayor pico de demanda eléctrica en los hogares del Norte. Durante este período, el uso de equipos de aire acondicionado y ventilación se vuelve indispensable frente a temperaturas extremas y elevados índices de humedad.
En paralelo, el esquema mantiene una diferenciación con otras zonas del país. Para las regiones clasificadas como cálidas, el límite de consumo subsidiado se fija en 370 kWh mensuales, mientras que para el resto del territorio nacional se conserva el tope de verano en 300 kWh, sin modificaciones.
Simplificación del sistema de subsidios
Junto con la modificación de los topes de consumo, el Gobierno avanzó en una reforma administrativa clave mediante la creación del Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (Resef), que reemplaza al antiguo Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (Rase). Esta medida fue establecida a través del Decreto 943/2025.
Con la entrada en vigencia del Resef, se dio por concluido el período de transición iniciado en 2024 y se simplificó el universo de beneficiarios en solo dos categorías: hogares con subsidio y hogares sin subsidio. Esta simplificación apunta a reducir errores, superposiciones y discrecionalidades en la asignación de beneficios.
Según la normativa, los usuarios que ya se encontraban inscriptos en el ex Rase verán sus datos migrados de manera automática al nuevo registro, sin necesidad de realizar trámites adicionales. No obstante, se estableció que determinados grupos deberán reempadronarse obligatoriamente para mantener el acceso al subsidio.
Entre ellos se encuentran los usuarios de garrafas de GLP, los beneficiarios del ex Programa Hogar y quienes recibían la Tarifa Social de Gas. Estos hogares tendrán un plazo de seis meses para completar el proceso de inscripción en el Resef y evitar la pérdida del beneficio.
Criterios
La redefinición de los bloques subsidiados se sustenta en criterios técnicos establecidos por la norma Iram 11.603, que clasifica el territorio argentino según zonas bioambientales en función de variables climáticas. Esta normativa identifica áreas «cálidas» y «muy cálidas», permitiendo ajustar políticas energéticas a condiciones objetivas de temperatura y demanda.
A partir de esta base, el Gobierno implementó un denominado «mapa bioambiental» para subsidios energéticos, que adapta los topes de consumo subsidiado de electricidad según la zona climática. En este esquema, el NEA y el NOA son reconocidos como regiones muy cálidas, con mayores necesidades energéticas durante gran parte del año.
El enfoque técnico busca introducir racionalidad y previsibilidad en la asignación de subsidios, alejándose de criterios uniformes que no contemplan las diferencias territoriales. Según se explicó oficialmente, el objetivo es compatibilizar equidad social con eficiencia energética, evitando subsidios generalizados que no distinguen realidades disímiles.
En el caso del Norte argentino, la menor cobertura de redes de gas natural incrementa la dependencia de la electricidad no solo para refrigeración, sino también para cocción de alimentos y calentamiento de agua, lo que refuerza la centralidad del servicio eléctrico en la vida cotidiana de los hogares.

