El descendiente de la quinta generación del prócer visitó Corrientes para honrar los lazos históricos, destacando la profunda conexión del creador de la Bandera con la provincia. Su presencia sirvió como un recordatorio poderoso del espíritu fundacional de la Patria y del sacrificio por la libertad.
La provincia de Corrientes fue testigo de un emotivo encuentro con la historia viva. Manuel Belgrano, descendiente directo del General Manuel Belgrano en quinta generación, visitó la Capital correntina para reafirmar los profundos lazos que unen al prócer con esta tierra litoraleña. La visita, enmarcada en una agenda que incluyó la entrega de la Bandera Nacional de la Libertad Civil y distinciones a las autoridades locales, sirvió como un poderoso recordatorio del espíritu fundacional de la Patria.

En diálogo exclusivo con EL LIBERTADOR, Manuel Belgrano, chozno nieto del prócer argentino, recordó el paso del General hace 218 años.
«Su paso por esta provincia se cuenta en dos instancias cruciales que definieron el destino de la región y el país», nombró.
Continuó: «Corrientes fue una provincia que Belgrano transitó en dos oportunidades, dejando marcas indelebles».
Señaló: «Tenemos que pensar que en esta provincia Belgrano fundó el primer pueblo patrio el 16 de noviembre de 1810, pocos meses después de la Revolución de Mayo y comenzando él a transitar esta provincia. También tenemos que tener en cuenta que cruzó los esteros del Iberá. Solamente dos ejércitos pudieron cruzar los esteros del Iberá, el de Belgrano y luego el del General Paz», mencionó.
A lo que continuó considerando: «Ello marca justamente lo que es un hombre de coraje, un hombre que tenía bien definido el Norte, no el Norte al que tenía que llegar, sino el Norte de la vida, de una patria naciente que tenía que hacer todos los sacrificios para llevar ese mensaje de libertad que luego también se convertiría en independencia».
PASOS
Primer cruce épico: en el marco de la Campaña al Paraguay (1810-1811), Belgrano protagonizó una hazaña logística al cruzar los esteros del Iberá con su ejército, abriendo un camino en la geografía que solo el General Paz, años después, pudo replicar.

Misión diplomática: posteriormente, regresó en calidad de embajador para llevar a cabo la misión diplomática que culminó con el armisticio con Paraguay, un paso clave que allanó el camino hacia la independencia del país vecino. En este contexto, se rememoró al niño héroe correntino, Pedro Ríos, el «Tamborcito de Tacuarí».
El chozno nieto: una vida con normalidad
Manuel Belgrano compartió una perspectiva íntima de su vínculo con el prócer. Al ser consultado sobre el peso del apellido, confesó vivirlo con total normalidad, lejos de cualquier fanatismo familiar. Sin embargo, el sentimiento especial se manifiesta en las fechas patrias y la ineludible convocatoria a los actos que honran la figura de su ancestro.
Un puente hacia el pensamiento belgraniano
El acto tuvo lugar al pie del puente General Belgrano, una ubicación cargada de simbolismo que permitió trazar un paralelismo entre la infraestructura y el pensamiento del prócer.
«Este puente es lo que pensó el General Belgrano», afirmó el chozno nieto, no como una mera estructura de hormigón, sino como el símbolo de la unión. Belgrano, en sus ideales de educación y economía, siempre actuó «en función del pueblo».

Consideró que el puente, que hoy conecta a Corrientes y Chaco y sirve de corredor para el Mercosur, uniendo a Brasil, Paraguay y Chile, es la representación material de la visión integradora que el General tenía de la Patria grande. Una visión que abogaba por la libertad, la producción -recordando sus escuelas de agricultura- y la unidad entre los pueblos hermanos.
También, el gobernador Gustavo Valdés recibió la Bandera de la Libertad Civil y fue galardonado con la Medalla de Oro al Mérito por parte del Instituto Belgraniano de la República Argentina, en reconocimiento «a su labor en pro de la defensa, difusión y valoración de nuestra historia, cultura y valores patrios».

