El juicio por la desaparición de Loan Peña atraviesa jornadas decisivas y la tensión en la sala de audiencias se palpa en el aire. Tras una semana marcada por las declaraciones indagatorias de los principales implicados -Laudelina, Benítez y el excomisario Maciel-, María Noguera, la madre del niño, rompió el silencio. Desde su casa en 9 de Julio, y preparándose para volver a los tribunales de Corrientes, Noguera dejó en claro que la familia no se dejará quebrar por las estrategias de las defensas.
Con un tono firme, pero atravesado por el dolor de la ausencia, María analizó los dichos de los acusados y dejó una sentencia contundente sobre la actitud de quienes compartieron aquel fatídico almuerzo: «Se mienten entre ellos, se tiran la pelotita, se hacen las víctimas y lloran, pero no se sientan para decir dónde está Loan ¿Qué pasó con Loan?», exclamó en diálogo con Sudamericana.
EL PACTO DE SILENCIO
Para la mamá de Loan, los testimonios escuchados hasta el momento carecen de sustento y forman parte de un entramado de encubrimiento. Al ser consultada sobre las palabras de Laudelina, Noguera no titubeó: «Mintió en todo. Cada vez que declara, vuelve a mentir, así que ya no le creo», sentenció.
La desconfianza de María se extiende a todo el núcleo que participó del almuerzo en el naranjal. Según su visión, existe un claro «pacto de silencio» entre los implicados. «Nosotros esperamos que se sepa la verdad, porque se están tomando bronca entre ellos. En algún momento alguien va a decir: ‘Bueno, que termine todo acá’, y va a contar qué pasó», pronosticó con la esperanza de que la presión judicial quiebre la complicidad de los acusados.
EL RECHAZO A LA TEORÍA DEL ACCIDENTE
Uno de los puntos más críticos de la causa es la hipótesis de que el niño pudo haber sido atropellado. María fue categórica al respecto: «No creo en eso. Capaz hubo un atropellamiento leve, pero no con la consecuencia de que mi hijo no vuelva a aparecer».
Durante las audiencias, Noguera también debió enfrentarse cara a cara con el ex comisario Maciel, quien en un momento de su alocución intentó un acercamiento discursivo hacia la familia.
Lejos de conmoverse, la madre de Loan rechazó esa actitud y la calificó de nada sincera. «Nosotros escuchamos y no contestamos nada porque somos gente respetuosa. Levantamos la cabeza frente a frente. Algunos agachan la cabeza, pero nosotros no tenemos por qué hacerlo; vamos a buscar la verdad», relató, demostrando una entereza inquebrantable.

Incluso, Noguera arrojó un manto de duda sobre los menores que acompañaban a su hijo aquel día: «Todos son responsables por igual. Las criaturas que se fueron a buscar naranjas con Loan también deberían saber, están todos enseñados (guionados)».
«LOAN ESTÁ VIVO»
Más allá de las fojas del expediente y los tiempos de la Justicia, María Noguera se aferra a un pilar fundamental: su instinto maternal. Al ser consultada sobre qué le dicta su corazón hoy, su respuesta estremece: «Desde el primer día sigo sosteniendo que Loan está vivo ¿Por dónde está? No sé, pero está vivo», expresó.

Esa fuerza motriz se alimenta, en parte, de los sueños. En la intimidad de su dolor, María confesó que Loan se le aparece mientras duerme. «Sueño que a veces está jugando. Lo veo que está más altito, con el pelo largo. ‘Hola mami’, me dice cuando llega», relató visiblemente emocionada.
Mientras el proceso judicial avanza a la espera de las declaraciones de Victoria Caillava y Carlos Pérez -a quienes María aguarda escuchar con atención para ver «si no se tiran la pelotita otra vez»-, la familia Peña mantiene su exigencia intacta. «Queremos saber la verdad de cómo es. Ya no sabemos a quién creerle, pero queremos saber dónde está para estar tranquilos», concluyó.

