Luego del mensaje por cadena nacional en el que el mandatario anunció una serie de medidas para reforzar el reclamo de soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, se generaron disímiles repercusiones en el arco político nacional y también entre los legisladores correntinos. Las posturas, con coincidencias y disidencias, van desde el respaldo condicionado hasta el cuestionamiento directo. En diálogo con EL LIBERTADOR, el diputado nacional Christian Zulli dejó en claro que “si bien cualquier medida que promocione la soberanía es algo saludable y hay que celebrar”, aunque inmediatamente tildó al Gobierno nacional de “oportunista, proselitista y contradictorio”, con una estrategia “propia de un nacionalismo bobo”. Por su parte, el jefe de la bancada radical del Senado de la Nación, Peteco Vischi, tuvo una posición más proclive al acompañamiento. “Nuestro compromiso es absoluto e innegociable: apoyar toda acción para recuperar lo que por derecho es nuestro”, afirmó.
Luego del contundente mensaje por cadena nacional en el que el presidente Javier Milei anunció una serie de medidas para reforzar el reclamo de soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, entre ellas el endurecimiento de las sanciones a las empresas que exploten recursos naturales en el archipiélago y la construcción de una base naval integrada en Tierra del Fuego, las repercusiones no tardaron en llegar. El anuncio, pensado como un gesto de unidad nacional en medio de un clima electoral tenso, generó reacciones inmediatas en todo el arco político del país, entre ellas las de los legisladores nacionales y provinciales de Corrientes, cuyas lecturas del mensaje presidencial reflejan miradas encontradas sobre el verdadero alcance de la iniciativa.

LOS ANUNCIOS, EN DETALLE
Entre las principales medidas, Milei confirmó que modificará por decreto la Ley 26.659, la norma que regula la exploración y explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina, con el objetivo de endurecer las penas contra las firmas que operen en las islas sin autorización. La disposición apunta especialmente al proyecto Sea Lion, impulsado por las petroleras Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum, de capitales británicos e israelíes.
El Presidente también anticipó el envío al Congreso de un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que prevé la creación de un Consejo de Seguridad Nacional con facultades para responder con herramientas económicas y diplomáticas frente a eventuales amenazas.
A ello se sumó la confirmación de una base naval integrada en Tierra del Fuego, un proyecto que lleva décadas sin concretarse y que, según el Jefe de Estado, convertirá a la Argentina en el polo logístico más importante del Atlántico Sur. Aunque el discurso oficial buscó despegar el anuncio de cualquier lectura electoralista, en el propio oficialismo reconocen que la Causa Malvinas también apunta a recomponer la unidad interna del espacio libertario y a instalar una nueva agenda de confrontación de cara a los comicios.
LA MIRADA CRÍTICA DE ZULLI
En Corrientes, uno de los referentes del peronismo que se expresó fue el diputado nacional Christian Zulli, del Partido Justicialista (PJ), quien, en diálogo con EL LIBERTADOR, si bien celebró los gestos en favor de la soberanía, cuestionó la coherencia del mensaje presidencial. “Cualquier medida que promocione la soberanía o el reclamo de soberanía de las Islas Malvinas frente a Inglaterra me parece algo bueno, algo saludable y algo que hay que celebrar», señaló el legislador, aunque de inmediato apuntó contra las contradicciones del discurso oficial.
Zulli recordó que el propio Milei se declaró en más de una oportunidad admirador de Margaret Thatcher, la ex primera ministra británica responsable de la guerra de 1982, y mencionó además los dichos previos de la senadora Patricia Bullrich sobre un eventual canje de las Islas por vacunas. “Es un mensaje contradictorio, es un mensaje oportunista”, interpretó el Diputado, quien también relacionó el anuncio con una supuesta señal del presidente estadounidense Donald Trump vinculada a otros conflictos internacionales.

Incluso, el legislador correntino fue más allá y planteó que el Presidente buscó capitalizar electoralmente el reclamo. “De esto se agarró el Gobierno nacional para, de manera proselitista y con el único fin electoral, tratar de imponer una postura o sacar un poco de ventaja de acuerdo a las últimas encuestas”, afirmó Zulli, quien calificó la estrategia oficial como “un nacionalismo bobo” que, pese a merecer respaldo en su contenido de fondo, no deja de ser “oportunista, proselitista y contradictorio”.
EL RESPALDO DE PETECO
Distinta fue la postura del senador nacional por Corrientes y jefe del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR) en la Cámara alta, Eduardo Peteco Vischi, quien a través de su cuenta en la red social X manifestó un respaldo sin matices a la iniciativa presidencial.
“Como correntino, tengo grabado a fuego que la Causa Malvinas trasciende a cualquier gobierno de turno. Nuestro compromiso es absoluto e innegociable: apoyar toda acción para recuperar lo que por derecho es nuestro”, escribió el Senador oriundo de Paso de los Libres, quien cerró su publicación con una consigna histórica del reclamo de soberanía: “¡Las Malvinas son y serán argentinas!”, exclamó.

ANA ALMIRÓN, FUERTE
En las antípodas se ubicó la referente del cristino-camporismo en Corrientes, Ana Almirón, quien a través de una historia en Instagram apuntó directamente contra el Presidente. “Malvinas: sentimiento muy caro a los correntinos, como para que este mamarracho lo banalice para relanzar su candidatura”, expresó la Diputada provincial, en una de las críticas más duras entre los referentes correntinos consultados.

A ESCALA NACIONAL
Las repercusiones no se limitaron al plano provincial. A escala nacional, el jefe de la bancada de Unión por la Patria, Germán Martínez, pidió convocar a las comisiones de Defensa Nacional y de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados para discutir la iniciativa en los ámbitos institucionales, mientras que en los mercados las acciones de Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum cayeron tras el anuncio.
El proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional deberá ahora sortear su tratamiento en el Congreso, donde el oficialismo no cuenta con mayoría propia.

