Efectivos de la División de Policía Rural y Ecológica (Priar) de la localidad de La Cruz protagonizaron un gesto solidario que ha generado un amplio reconocimiento en la comunidad: el rescate y posterior adopción de un cachorro que se encontraba en una situación de extrema vulnerabilidad.

El hecho ocurrió cuando el personal policial regresaba a la dependencia tras concluir un procedimiento de allanamiento. Mientras circulaban por la ruta, los agentes avistaron a un pequeño perro que deambulaba desorientado, exponiéndose a un peligro inminente ante el tránsito de vehículos pesados y particulares.
Los efectivos detuvieron la marcha del patrullero para poner a resguardo al animal. Tras verificar su estado de salud, lo trasladaron a una veterinaria local para brindarle asistencia profesional. Allí, el cachorro recibió los controles necesarios y el esquema de vacunación correspondiente.
Al bautizarlo como «Piru», el vínculo entre el animal y los uniformados se selló de manera definitiva. La unidad policial decidió integrarlo formalmente a su equipo, transformando a la comisaría en su nuevo hogar.
Desde la dependencia informaron que Piru ya se encuentra adaptado a su nueva vida y que, desde hace unos días, acompaña a los efectivos en la rutina diaria de la unidad.

