Un joven de 28 años fuera de sí generó momentos de extrema preocupación en el microcentro saladeño. Intentó escapar a bordo de su camioneta, estuvo a punto de embestir un surtidor de combustible y debió intervenir el Grupo Táctico Operativo (GTO).
Una noche de extrema tensión se vivió pasadas las 21 en la tradicional estación de servicio YPF ubicada en el microcentro de la ciudad de Saladas, específicamente en la intersección de las calles Sarmiento y San Martín. Un automovilista protagonizó un violento episodio que mantuvo en vilo a empleados, transeúntes y a las fuerzas de seguridad locales.
Según reconstruyeron fuentes policiales, un joven de 28 años llegó al establecimiento en una camioneta en un evidente estado de alteración. Fuera de sí, el conductor se atrincheró dentro del habitáculo del rodado y se negó a acatar cualquier directiva de las autoridades que arribaron al lugar tras los llamados de alerta.
Maniobras al límite
La situación escaló en dramatismo cuando, en un intento desesperado por eludir el accionar policial y darse a la fuga, el conductor aceleró bruscamente y realizó maniobras temerarias. En medio de la confusión, el vehículo estuvo a centímetros de impactar y destruir uno de los expendedores de combustible, un escenario que de haberse concretado podría haber derivado en una tragedia de proporciones catastróficas debido a la alta inflamabilidad de la zona.
Ante el riesgo inminente, se desplegó un operativo especial que contó con la intervención del Grupo Táctico Operativo (GTO) de la Policía, cuyos efectivos lograron neutralizar la situación sin que se registraran heridos de gravedad.
Fuentes consultadas por este medio revelaron que el joven se habría encontrado bajo los efectos de estupefacientes.

